hermanita

Traducciones

hermanita

SFlittle sister
hermanitas de la caridadLittle Sisters of Charity, Sisters of Mercy
Ejemplos ?
Ya verás como soy buena, te prometo que no me escaparé más de casa. Miguel besó a su hermanita y se arrojó luego en los brazos de sus padres, a quienes refirió en breves palabras lo ocurrido.
Que la Mujer pare en casa, con ayuda de una partera; a la usanza tradicional, como lo hacían las abuelas. Y mandan a la hermanita al patio, si no ha asistido a la escuela; pues resulta algo molesto, que participe de esta escena.
Ella comprendió mi intento, pues aproximó la mano a sus labios y me dio un beso. -Hermanita, murmuró una voz más melodiosa que la del jilguero.
Si rendida alguna obrera por avara no subiera con la carga la alta loma, la hermanita más cercana, con amor de buena hermana, la mitad del peso toma.
El conde que mencionó la Duelos y de quien habló también la Desgrangés el día 26, el que compró a Lucila, su madre y su hermanita, del que asimismo habló la Martaine en cuarto lugar el 1 de enero, tiene como última pasión la de colgar a tres mujeres sobre tres agujeros: una de ellas es colgada por la lengua y el agujero que tiene debajo es un pozo muy profundo; la segunda cuelga de las tetas, y el agujero bajo ella es un brasero; a la tercera se le ha hecho una incisión circular en el cráneo y está colgada por los cabellos, y el agujero que tiene debajo está guarnecido de punas de hierro.
Mi madre era dulcemente triste. Acostumbraba llevarnos todas las tardes a mi hermanita y a mí a la orilla a ver morir el sol. Desde allí se veía el muelle, largo con sus aspas monótonas, sobre las que se elevaban las efes de sus columnas, que en los cuadernos, en la escuela, nosotros pintábamos así: Pues de los ganchitos de las efes pendían los faroles por las noches.
En la reducida habitación quedaba sólo su única hija, mocita delicada y linda que llevaba un año en cama, luchando entre la vida y la muerte. -¡Se irá con su hermanita!
Resultó que Barba Azul no tenía herederos, con lo cual todos sus bienes pasaron a su esposa, quien empleó una parte en casar a su hermanita con un joven gentilhombre que hacía tiempo la amaba, otra parte en comprar los grados de capitán para sus hermanos y el resto se lo reservó, casando con un hombre muy digno y honrado que la hizo olvidar los tristes instantes que había pasado con Barba Azul.
Cuatro días después, Lucila, su hermanita y la anciana madre estuvieron reunidas; le corresponderá a la señora Desgrangés explicaros de qué modo.
–¿Y?.. –Poco después que nos casamos fuimos mamá, yo, Hipólita y mi hermanita a lo de una familia. ¿Te das cuenta qué memoria la de esa gente?
La rana, que se había quedado sorprendida ante tan extraño reto, simplemente le contestó: -No veo por qué me dices tal cosa hermanito CACOMIZTLE ni qué pretendes demostrar con tamaña hablada. El CACOMIZTLE, envalentonado al verla tan inflada, le propuso: -Mira, hermanita rana.
M. El Rey mandó luego que subiese el niño, que lo hizo con su hermanita, a quien había llevado consigo. Luego que estuvieron en su presencia, les preguntó el Rey quiénes eran.