heno

(redireccionado de henos)
Búsquedas relacionadas con henos: RAE

heno

(Del lat. fenum, hierba segada y seca para alimento del ganado.)
1. s. m. BOTÁNICA Planta gramínea anual de hojas estrechas alargadas, flores agrupadas en espiga, con una arista saliente por flor y cañas delgadas.
2. AGRICULTURA Conjunto de especies vegetales de los prados destinadas a ser cortadas y secadas.
3. AGRICULTURA, GANADERÍA Hierba segada y seca para el alimento del ganado. forraje, pienso
4. heno blanco BOTÁNICA Planta gramínea perenne, de hojas planas, vellosas y flores agrupadas en una espiga blanquecina.
NOTA: Nombre científico: (Holcus lanatus.)

heno

 
m. Conjunto de especies vegetales que forman los prados naturales.
Hierba segada, seca, para alimento del ganado.
bot. Planta de la familia gramíneas, con cañas finas, hojas estrechas y agudas y flores en panoja.

heno

('eno)
sustantivo masculino
1. agricultura conjunto de especies vegetales de los prados prados cubiertos de heno
2. hierba seca y segada que sirve para alimentar el ganado El heno para alimentar el ganado se está agotando.
Traducciones

heno

hay

heno

seno

heno

heno

heu

heno

fojno

heno

heinänviljely, heinä

heno

foin

heno

干し草

heno

hooi

heno

høy

heno

feno

heno

heno

seno

heno

sijeno

heno

건초

heno

siano

heno

หญ้าแห้ง

heno

saman

heno

cỏ khô

heno

干草

heno

SMhay

heno

m hay
Ejemplos ?
Caminábamos en silencio, sin que se oyera otro ruido que el de nuestros pasos y los rumores de la ciudad, que llegaban a nosotros en tardías bocanadas, como el lejano oleaje del océano. -¡Henos aquí taciturnos y sombríos cual si fuéramos siguiendo un convoy fúnebre!
40 Y levantáronse por la mañana, y subieron á la cumbre del monte, diciendo: Henos aquí para subir al lugar del cual ha hablado Jehová; porque hemos pecado.
Entre estos últimos -y henos ya dentro del episodio que nos propusimos referir al coger hoy la pluma-, entre los pueblos que, indiferentes a los adelantos de la civilización, vegetan al pie del colosal y siempre nevado Mulhacén, es y era renombrada en veinte leguas a la redonda, por el carácter indómito de sus moradores, por su arábigo aspecto, por el estado casi salvaje de las costumbres y por otras particularidades que ya irán surgiendo de nuestra relación, la antiquísima villa de Lapeza, célebre en la guerra de los moriscos, y cuyo arruinado castillejo recuerda aún el nombre de su esforzado gobernador Bernardino de Villalta, digno adversario de los secuaces de Aben-Humeya.
—Subamos, pues. —Pues subamos. Y henos en un dos por tres en mi estudio cara a cara, él conmigo y yo con él. —Ya estamos solos, ¿qué es ello?
34¿Alzarás tú á las nubes tu voz, Para que te cubra muchedumbre de aguas? 35¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y diránte ellos: Henos aquí? 36¿Quién puso la sabiduría en el interior?
Parecíale que sus pies habían echado raíces en aquel sitio donde tanto tiempo había habitado su alma. -¡Ah! -dijo- ¡he aquí todo concluido entre nosotros! henos aquí extraños el uno al otro. Sin embargo...
No obstante, sus quejas hallaron un eco de simpatía en los Dieciséis de Sonvillier que exclamaron: «Y, como broche, una decisión de esta Conferencia dice que el Consejo General fijará él mismo la fecha y el lugar del próximo Congreso o de la Conferencia que lo sustituya, de modo que henos aquí amenazados con la supresión de los Congresos generales, esos grandes comicios públicos de la Internacional».
Estrofa ELECTRA: ¡Oh, retoño, retoño de un padre queridísimo, al fin has venido, has vuelto a hallar, te has acercado, has visto a los que deseabas grandemente! ORESTES: Henos aquí.
Proclamar como divino todo lo que haya de grande, justo, noble, bello en la humanidad, es reconocer, implícitamente, que la humanidad habría sido incapaz por sí misma de producirlo; lo que equivale a decir que abandonada a sí misma su propia naturaleza es miserable, inicua, vil y fea. Henos aquí vueltos a la esencia de toda religión, es decir, a la denigración de la humanidad para mayor gloria de la divinidad.
24 Y ellos respondieron á Josué, y dijeron: Como fué dado á entender á tus siervos, que Jehová tu Dios había mandado á Moisés su siervo que os había de dar toda la tierra, y que había de destruir todos los moradores de la tierra delante de vosotros, por esto temimos en gran manera de vosotros por nuestras vidas, é hicimos esto. 25 Ahora pues, henos aquí en tu mano: lo que te pareciere bueno y recto hacer de nosotros, hazlo.
Pues escuchad: »Llegamos allí, y los reyes del Atlas y del Desierto nos llamaron extranjeros, como vosotros, y nos dijeron: "¡Sois españoles..., volved al mar!" »¡Henos, pues, entre dos costas que nos niegan abrigo!...
¡Henos en la más espantosa soledad! »Entre el mar y el imperio de Marruecos había una playa asolada por la guerra. Llamábase el Rif.