hendido

(redireccionado de hendida)

hendido, a

1. adj. Que está rajado o abierto hogaza hendida.
2. ZOOLOGÍA Se aplica al labio o pata que tiene una abertura que no llega a dividirlo del todo.
3. BOTÁNICA Se refiere a la hoja que tiene el limbo dividido en lóbulos irregulares.

hendido -da

 
adj. Rajado, abierto.

hendido, -da

(en'diðo, -ða)
abreviación
1. cosa que tiene una abertura estrecha y alargada en su superficie guantes de trabajo en cuero hendido
2. labio, paladar que tiene una abertura que lo parte a medias o en dos Los infantes con el labio y el paladar hendidos rara vez pueden lactar.
Traducciones

hendido

cleft
Ejemplos ?
Allí está el aire que el contagio impele, El zumo allí de la cicuta hendida, La sed del tigre que la sangre huele, Y de la hiena la intención torcida.
Y mide mi corazón la noche, Y estoy harto de devaneos hasta el alba. 5 Mi carne está vestida de gusanos, y de costras de polvo; Mi piel hendida y abominable.
Asida a un brazo desnudo una mano atarazada vino a posar en los autos la seca y hendida palma, y allá en los aires: "¡Sí, juro!" clamó una voz más que humana.
Era esa hora en que el gorrión casero se acoge al hueco de la hendida tapia, o a los aleros de la troj que roba, o a los manojos de la espesa barda; y allí, cercado de su tribu nómade, gárrulo pía al procurarse cama, advirtiendo a los hombres sus vecinos que un día más de su existencia pasa, que hizo la noche Dios para el reposo, y que cuanto ser vivo vuela o vaga, se busca una guarida en las tinieblas, y a su ley obediente duerme o calla.
En vano la vida entera Contra tu verdad conspira, Desdeñosa calavera, Que todo en tu faz, severa Se desvanece o expira; En esa cerviz curada Al soplo de la tormenta, Por el tiempo descarnada, Cuya vida inanimada Ni el tiempo ni el sol calienta; Y en tu mirada indecisa Y en tu irónica sonrisa, Y en esa hendida y entera, Seca y solitaria hilera De tu dentadura lisa.
Cómplice alguno no hay; por gesto y señales hablan, y mientras más se tapa, tapado más bulle el fuego. Hendida estaba por una tenue rendija, que ella había producido en otro tiempo, 65 cuando se hacía, la pared común de una y otra casa.
Le casauan al ciego con otra ciega, al cojo con otra coja, al mudo con otra muda, al enano con enana, al corcobado con corcobada, el naris hendido con otra de naris hendida, para el multiplico del mundo.
La era, lo primero, de cimiento trastórnala, y con greda pegajosa macízala después; y desde el centro por toda al derredor con poderosa y bien rolliza piedra ansí rodando, lo desigual del suelo irás quitando, Por que no nazcan yerbas, ni, hendida, el polvo en ella reine, ocasionada a ser de mil cojijos ofendida; que a veces hace en ella su morada y su troj el ratón, y su manida el topo ciego pone allí cavada, y el sapo allí se halla cada día, y cuanta sabandija el suelo cría.
Y no de la jabalina pesada va, sino de la corva hoz, su diestra, con la que ora su exceso modera y, extendidos por todas partes, sus brazos contiene, ora en una hendida corteza una vara 630 injerta y sus jugos apresta para un prohijado ajeno, y que sienta sed no tolera y las recurvas fibras de la bebedora raíz riega con manantes aguas.
26 Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña hendida, ni rumia, tendréis por inmundo: cualquiera que los tocare será inmundo.
Salta todo lo que podáis, porque deis deste cabo del agua.” Aun apenas lo había acabado de decir cuando se abalanza el pobre ciego como cabrón, y de toda su fuerza arremete, tomando un paso atrás de la corrida para hacer mayor salto, y da con la cabeza en el poste, que sonó tan recio como si diera con una gran calabaza, y cayó luego para atrás, medio muerto y hendida la cabeza.
Fue el caso que entré en San Pedro a buscar al licenciado Calabrés, clérigo de bonete de tres altos hecho a modo de medio celemín, orillo por ceñidor y no muy apretado, puños de Corinto, asomo de camisa por cuello, rosario en mano, disciplina en cinto, zapato grande y de ramplón y oreja sorda, habla entre penitente y disciplinante, derribado el cuello al hombro como el buen tirador que apunta al blanco, mayormente si es blanco de Méjico o de Segovia, los ojos bajos y muy clavados en el suelo, como el que cudicioso busca en él cuartos, y los pensamientos tiples, color a partes hendida y a partes quebrada...