henchido


También se encuentra en: Sinónimos.

henchido, a

adj. Que está totalmente lleno.
Sinónimos

henchido

, henchida
Traducciones

henchido

gonfio
Ejemplos ?
Germán Arciniegas, el gran ensayista colombiano de nuestro presente, que nadie, por cierto, osará suponer “derrotista” o de inclinaciones totalitarias, ha escrito recientemente sobre el particular: “De una sola palabra está henchido hoy el mundo: Democracia.
Repitámoslo una vez más, con el corazón henchido por el alborozo que produce la constitución: la paz de 1828 lo que consagró fue un anhelo indeclinable de los Orientales.
y llora mientras la tuya abrigo a tu pesar inmenso e inexorable da; y cuando busques uno para llorar contigo, aquí, en mi pecho, tienes un corazón amigo que hecho a sufrir y henchido de lágrimas está.
Mal haya para siempre el torpe suelo donde el pícaro sólo hace fortuna; donde vive el honrado en desconsuelo; donde es culpa el saber; donde importuna la ciencia, y donde el genio perseguido ahogados mueren en su propia cuna; donde no es otro mérito atendido que el oro; donde al mísero atropella el coche de un bribón vano y henchido...
Si su álito llegara al harpa del poeta, Si á mí, Señor, bajara tu espíritu inmortal, Mi corazon henchido del fuego del profeta Cantára, y no tuvieran sus cánticos igual.
Y se quedó mirando partir la lujosa berlina, en pie sobre la acera y mascando el cigarro que se desvanecía en espirales de humo, mientras la Marquesa, oprimiendo entre sus manos las de Jorge, y volviendo hacia él su rostro henchido de promesas y de deseos, murmuraba a su oído con acento apasionado y febril: -¡Jorge mío, qué dichosa soy a tu lado!...
por qué tendremos que morir...?). (El hombre busca repleto de ilusiones, henchido de anhelos, la felicidad y cuando cree haberla encontrado: ¡Bah!
Sabía por cual secreta ley las rocas alpestres se levantan y parten en agujas tan atrevidas, puntiagudas y escuetas, mientras las sierras del mediodía de España se aplanan en chatos mamelones, figurando que una mano fuerte les impidió ascender y las redondeó con las redondeces de un seno turgente, henchido de licor vital.
¡Sublime tempestad! ¡Cómo en tu seno, De tu solemne inspiración henchido, Al mundo vil y miserable olvido, Y alzo la frente, de delicia lleno!
En entusiasmo y fe viva, germen de grandes acciones, abrasada su alma heroica, henchido su pecho noble, quítase la alta diadema, y de su pecho recoge las riquísimas insignias de incalculables valores, las joyas y pedrería, los brazaletes y broches que sus brazos y su cuello engalanaban, y pone aquella breve riqueza (breve, sí, pero de enorme precio) encima del bufete, y «Toma -dice a aquel hombre-.
La joven agitada y trémula cogió de nuevo la aguja, pero su pulso estaba tembloroso y se pinchaba a cada instante. Valentín mientras caminaba hacia el pozo pensaba henchido de júbilo que el triunfo final estaba próximo.
Si su hálito llegara al arpa del poeta, si a mí, Señor, bajara tu espíritu inmortal, mi corazón henchido del fuego del profeta cantara, y no tuvieran sus cánticos igual.