hematófago

(redireccionado de hematófagas)

hematófago, a

adj. ZOOLOGÍA Se aplica al animal que se alimenta de la sangre de otro animal.

hematófago -ga

 
adj.-s. zool. Díc. del animal que se alimenta de sangre.
Ejemplos ?
En los mosquitos (familia Culicidae) las hembras son parásitas hematófagas de animales, pero los machos emplean su aparato bucal picador para alimentarse de savia vegetal.
La rabia transmitida por murciélagos hematófagos es un problema solo de América, pues es allí donde están presentes las 3 especies hematófagas que hay en el mundo: Desmodus rotundus, Diphylla ecaudata y Diaemus youngi, de ellas sólo Desmodus rotundus se alimenta en mamíferos.
Como no todas las sanguijuelas son hematófagas y son iguales a simple vista, es una forma sencilla de identificar a las especies para sangría.
Las hembras son hematófagas (se alimentan de la sangre de otros animales), y por ello son frecuentes vectores de enfermedades infecciosas.
La mayoría de tábanos tienen hembras hematófagas, esto es, que se alimentan de la sangre que extraen de vertebrados endotermos (mal llamados «de sangre caliente», los mamíferos y las aves).
Esta ave también puede estar en el punto de mira de moscas hematófagas de la familia Hippoboscidae como Ornithoica confluenta y O.
Los niños de entre 4 y 14 años de edad son el grupo que más frecuentemente se contagia. Todas las etapas de vida del piojo son hematófagas, y perforan la piel de cuatro a cinco veces diariamente para alimentarse.
A causa de los hábitos nocturnos de la mayoría de sus especies y la ancestral incomprensión sobre como podían «ver» en la oscuridad, se les consideraba y todavía se les considera a menudo como habitantes siniestros de la noche. Además, aunque en realidad sólo tres especies son hematófagas, a menudo se les asocia a los míticos vampiros.
Es común, en personas acostumbradas a vivir en áreas con sanguijuelas hematófagas observar que no se acercan a ninguna o que ninguna se les acerca por el agua o esté suspendida, colgando de la vegetación.
Las especies de sanguijuela no hematófagas son mucho más numerosas en individuos y no todas las especies hematófagas pueden alimentarse de sangre humana o perforar la piel humana.
Las especies no hematófagas huyen de las personas en cuanto las detectan, como huyen del resto de depredadores. El zumo de limón, la sal, el alcohol, el mentol, el alcanfor, la orina y otros productos irritantes las hacen desprenderse.
En las especies hematófagas, únicamente las hembras pican buscando sangre, requiriendo de las proteínas de ésta para el desarrollo de sus huevos.