heliogábalo

heliogábalo

 
m. fig.Hombre dominado por la gula.
Ejemplos ?
Macrino usurpó el trono imperial por un breve tiempo (217–218). En seguida sería restaurada la dinastía de los Severos al elevar el Ejército al sobrino de Caracalla Heliogábalo (218–222).
Se alquilaban para combatir en los funerales, como los gladiadores para divertir el pueblo en los espectáculos y para satisfacer la bárbara curiosidad de algunos emperadores, como Heliogábalo que al decir de Lampridio comía en un salón elevado desde donde podía ver sin salir de la mesa los combates de los bestiarios.
La aguja o imagen de piedra guardada en él es descrita por un autor posterior como pequeña y ubicada dentro de una estatua de plata de la diosa. Fue quizá trasladada por Heliogábalo a su templo del Palatino.
Este hecho supone un hito en la historia de Roma, puesto que aunque no se trataba de la primera ocasión en la que el propio emperador, la cabeza del ejército, fuera un hombre nacido fuera de Italia (Trajano y Adriano habían nacido en Hispania, Septimio Severo en África, Caracalla en Galia, Heliogábalo en Siria...), la familia de Maximino no era de origen romano en absoluto, siendo hijo de dos bárbaros: padre godo y madre alana.
Como militar, comandó la IV Legión Escita, cuando estaba estacionada en Siria. En 216 fue nombrado gobernador en Britania, y fue un cónsul competente durante el reinado de Heliogábalo.
La vida de Demetrio I de Macedonia, uno de los sucesores de Alejandro Magno. Family Favourites (1963). Un soldado romano ordinario es testigo del reinado del emperador Heliogábalo. Count Bohemond (1964).
Spinetta se siente impactado por la tragedia y el sufrimiento, pero a la vez por la riqueza interior, de esos personajes vulnerables, alienados y marginados, como Artaud, el creador del teatro de la crueldad que inauguró el teatro moderno y fue encerrado en los manicomios franceses; Heliogábalo, el emperador transgénero anarquista descuartizado cuando tenía solo 18 años; y Vincent Van Gogh, el genial pintor suicidado por una sociedad que no toleraba su visión del mundo.
Que nadie dude de que las religiones son la cuna del despotismo; el primero de todos los déspotas fue un sacerdote; el primer rey y el primer emperador de Roma, Numa y Augusto, se asocian uno y otro al sacerdocio; Constantino y Clodoveo fueron antes abades que soberanos; Heliogábalo fue sacerdote del Sol.
Mientras tú, bajo tus cotas, tus corazas y tus cascos,- :fiera indigna de sus garras-, sumergido en lo más hondo de tus autos imperiales, artillados y blindados como andantes fortalezas; custodiado por tu guardia y tus aviones, :en la tierra y en los aires - como un mísero Heliogábalo lloroso, como un viejo Ganimedes angustiado, :inferior a las mujeres :del harem y el gineceo-, estallabas en histéricos chillidos :azuzando a tus mesnadas, :más atrás de tus cañones, más atrás de tus fortines y tus fosos, :más atrás de tus reservas, más atrás de los fogones donde hierven tus marmitas, más atrás del más cobarde de los tuyos...
Atónito callaba, Mirando cuan bien presto todo éstaba Pareciendo fingido, hecho Tántalo mudo mí sentido, Con el agua á la boca, Que nunca su dulzura el labio toca Cuando llegó á la cena A aumentar mi apetito con mi pena, Heliogábalo fiero No vido sacrificio tan entero.
Renacían en cada esquina los personajes de la depravación histórica, revestidos de su aureola de misterio que turba el corazón: Marco Antonio con sus orgías, César con sus promiscuidades, Heliogábalo con sus insaciables ansias, los Borgias con sus satanismos y, sobre todo, una sarta de Evas, perlas negras, rosadas o blancas -derretidoras de médula, calcinadoras de huesos, sorbedoras de sangre, bebedoras de alma-, emboscadas y acechando, como entre flor y flor sierpe escondida...
Allá vi toda la casa otomana, los de Roma por su orden. Vi graciosísimas figuras, hilando a Sardanápalo, glotoneando a Heliogábalo, a Sapor emparentando con el sol y las estrellas.