heleno


También se encuentra en: Sinónimos.

heleno, a

1. adj. De la Grecia antigua o del actual estado europeo. griego
2. s. Persona natural de este antiguo país o del actual estado. griego

heleno, -na

 
adj. Griego.
Relativo a Grecia.
Sinónimos

heleno

, helena
adjetivo y sustantivo
(persona) griego.
Traducciones

heleno

Hellene

heleno

hellene

heleno

hellene

heleno

hellene

heleno

hellene

heleno

/a SM/FHellene, Ancient Greek
Ejemplos ?
El príncipe Alfredo, segundo hijo de la reina Victoria I de Inglaterra y duque de Sajonia-Coburgo-Gotha, fue elegido rey por plebiscito nacional, pero el gobierno británico rechazó la oferta del pueblo heleno y designó al príncipe Jorge de Dinamarca, segundo hijo del rey Cristián IX como nuevo rey de los helenos.
Formó pareja atacante con el delantero heleno Demis Nikolaidis y de nuevo volvió a mejorar los registros de la temporada anterior.
De hecho, no siempre la Federación Helénica fue la responsable del fútbol en el país, sino que antes se ocupaba de ello la Federación Helénica de Gimnasia (Σύνδεσμος Ελληνικών Γυμναστικών Αθλητικών Σωματείων, SEGAS), máxima responsable del deporte heleno.
Sánchez Dragó, Fernando, Eudoxio de Cízico, nº 80 de La aventura de la Historia, Arlanza Ediciones, Madrid, junio de 2005, ISSN 1579-427X Más improbable aún resulta que este heleno, Eudoxio, llegara o pasara por estas tierras en su último viaje, del que no se tienen indicios.
Teutrante, igual a un dios; Orestes, aguijador de caballos; Treco, lancero etolo; Enomao; Heleno Enópida y Oresbio, de tremolante mitra; quien, muy ocupado en cuidar de sus bienes, moraba en Hila, a orillas del lago Cefisis, con otros beocios que constituían un opulento pueblo.
Y los teucros hubieran vuelto a entrar en Ilión, acosados por los belicosos aqueos y vencidos por su cobardía si Heleno Priámida, el mejor de los augures, no se hubiese presentado a Eneas y a Héctor para decirles: —¡Eneas y Héctor!
Allí, pues, se hundió la lanza, y Adamante, cayendo encima de ella, se agitaba como un buey a quien los pastores han atado en el monte con recias cuerdas y llevan contra su voluntad; así aquél, al sentirse herido, se agitó algún tiempo, que no fue largo porque Meriones se le acercó arrancóle la lanza del cuerpo, y las tinieblas velaron los ojos del guerrero. Heleno dio a Deípiro un tajo en una sien con su gran espada tracia y le rompió el casco.
El tercero lo mandaban Heleno y el deiforme Deífobo, hijos de Príamo, y el héroe Asio Hirtácida, que había venido de Arisbe, de las orillas del río Seleente, en un carro tirado por altos y fogosos corceles.
Gran pesar sintió por ello el Atrida Menelao, valiente en el combate, y blandiendo la lanza, arremetió, amenazador, contra el héroe y príncipe Heleno, quien, a su vez, armó la ballesta.
Que no el choque brutal de las pasiones Se limita a pintar el arte heleno; Queda en el fondo del oscuro vaso Una gota de miel; todo lo templa La voz solemne del antiguo coro.
Tejió del roble de la adusta sierra Y no del frágil mirto su corona; Que ni falerna vid ni ático olivo, Ni siciliana mies ornan sus campos, Ni allí rebosan las colmadas trojes, Ni rueda el mosto en el lagar hirviente; Pero hay bosques repuestos y sombríos, Misterioso rumor de ondas y vientos, Tajadas hoces, y tendidos valles Más que el heleno Tempe deleitosos, Y, cual baño de Náyades, la arena Que besa nuestro mar; y sus mugidos, Como de fiera en coso perseguida, Arrullos son a la gentil serrana, Amor de Roma, y espantable al vasco, Pobre y altiva, y como pobre hermosa.
Ved cuál bulle y fermenta la vida, Y al deleite natura convida Con su oculta, tiránica voz. Ya resuena la mística orgía, Que otro tiempo las cumbres hería Del heleno, feraz Citerón.