hegemonía


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con hegemonía: hegemonico

hegemonía

(Del gr. hegemonia < hegemon < hegeomeo, guiar.)
1. s. f. POLÍTICA Supremacía que un estado ejerce sobre otros la hegemonía de la Grecia clásica sobre los países mediterráneos. predominio, preminencia, poder acatamiento, sumisión
2. Supremacía de una persona o una cosa sobre otra la hegemonía del presidente del gobierno sobre su partido. superioridad
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

hegemonía

 
f. polít. Supremacía que un Estado o pueblo ejerce sobre otros.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

hegemonía

(exemo'nia)
sustantivo femenino
supremacía que un estado, pueblo o grupo ejerce sobre otros la hegemonía norteamericana
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

hegemonía

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

hegemonía

hegemonia

hegemonía

hegemonie

hegemonía

hegemoni

hegemonía

Hegemonie

hegemonía

hegemony

hegemonía

hegemonio

hegemonía

hegemonia

hegemonía

הגמוניה

hegemonía

hegemonie

hegemonía

hegemoni

hegemonía

hegemonia

hegemonía

hegemonia

hegemonía

хегемонија

hegemonía

hegemoni

hegemonía

hegemonya

hegemonía

гегемонія

hegemonía

霸权主义

hegemonía

egemonia

hegemonía

hégémonie

hegemonía

الهيمنة

hegemonía

хегемония

hegemonía

覇権

hegemonía

SFhegemony
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
En tales condiciones, teniendo por hecho y de derecho el carácter de soberanas, habiéndolo afirmado de mil maneras y después de proclamar cuantas veces fue el caso, que era su resolución conservarlos, van las Provincias al Congreso Constituyente para intentar, por tercera vez, la unión a que todas aspiran y todas temen, sintiendo el peligro, de una hegemonía de Buenos Aires, cercana a remota, pero siempre posible, según lo demostraba un pasado no muy lejano.
Paraguay – por ejemplo – constituía, dentro del antiguo virreinato, una intendencia que, además de tener vida propia, contemplaba con tranquilidad la hegemonía de su capital – Asunción – porque sus pueblos se habían formado por irradiación de esa ciudad (Véase que es un caso distinto al de la Provincia Oriental).
Lo firme, lo que tenía su tono y características propias inmutables que se explican por diversas razones del proceso histórico que en esta ocasión no es necesario entrar a detallar, eran las ciudades que ejercían según su importancia una hegemonía territorial más o menos visible y dilatada, pero en todo caso indiferente a las variaciones de jurisdicción siempre posibles.
Paraguay, pues podía preferir – Artigas no le discutía el derecho – la constitución de un solo país soberano sobre su territorio. La intendencia de Córdoba tenía bajo su dependencia pueblos que sufrían con desagrado la hegemonía de la capital.
Se habla entonces de Montevideo, o de Buenos Aires, o de Caracas, o de Córdoba, o de Maracaibo. La patria es para los indianos, la localidad nativa y sólo además, la región donde ésta ejerce su real hegemonía.
Muerto Carlos IX a los veinticinco años, le sucedió su hermano Enrique III (1574-1589); siguió en su reinado la dura hegemonía de su Madre Catalina y se produjeron otras cuatro guerras de los hugonotes; la matanza de los Guisa, fundadores de la Santa Liga; la muerte de Catalina y el asesinato de Enrique III, pusieron término a tan desastroso período.
Formulo un llamadoa todos los mexicanos de buena voluntad que quieran seguir laborando pacíficamente, y en particular a las nuevas generaciones para que no se dejen sorprender por movimiento opuestos entre sí, ambos evidentemente minoritarios, cuyo único objetivo es la anarquía. Los conflictos mundiales y la lucha por la hegemonía internacional repercuten en México.
Yo recuerdo haberle escrito a usted y haberle ratificado cuando tuve el honor de hablarle personalmente en México, que la guerra era inevitable, pues era muy difícil, por no decir imposible, que hubiera arreglos pacíficos cuando por parte de Alemania existía el deseo imperialista de continuar sus conquistas y, por parte de Francia e Inglaterra, el firme propósito de oponerse a la hegemonía germánica en toda la Europa Central y Oriental.
Esta propuesta apunta en esa dirección de que siga muriendo y termine de morir la vieja hegemonía oligárquica, conservadora, cuartorrepublicana, el viejo sistema capitalista, expoliador, explotador y que nazca un nuevo sistema humanista, socialista.
Hemos relanzado el Grupo de Los No Alineados, el Movimiento de los No Alineados, y si algo puedo pedir yo aquí a todos ustedes compañeros y hermanos y hermanas es que le pongamos mucha voluntad para fortalecer el Grupo de Los No Alineados, importantísmo para el nacimiento de la nueva era, para evitar la hegemonía y el Imperialismo y además, ustedes saben que hemos designado a Fidel Castro, Presidente del Grupo de los No Alineados para los próximos tres años y estamos seguros que el compañero Presidente Fidel Castro va a llevar la batuta con mucha eficiencia.
Lo anterior se relaciona con la necesaria promoción de una nueva hegemonía ética, moral y espiritual que nos permita superar los vicios, que aún no terminan de morir, del viejo modelo de sociedad capitalista.
Por otro lado, en todas partes el ala terrateniente terminó por imponer su hegemonía, despojando al proyecto liberal de sus contenidos democráticos y auspiciando la integración de una nueva oligarquía, a escala nacional y no solamente local (Roca en Argentina, Porfirio Díaz en México).