Ejemplos ?
Mirando a los que estaban sentados en él reconoció a sus parientes difuntos, con sus trajes de hechura antigua pero con el rostro pálido.
Entre los muchos vicios de que abundaba Cayo César, era admirablemente notado en ser insigne en picar a todos con alguna nota, siendo él materia tan dispuesta para la risa; porque era tal su pálida fealdad, que daba indicios de locura, teniendo los torcidos ojos escondidos debajo de la arrugada frente, con grande deformidad de una cabeza calva destituida de cabellos, y una cerviz llena de cerdas, las piernas muy flacas, con mala hechura de pies; y con todas estas faltas sería proceder en infinito si quisiese contar las cosas en que fue desvergonzado para sus padres y abuelos y para todos estados; referiré sólo lo que fue causa de su muerte.
Artigas fue su encarnación: imagen y semejanza de la democracia bárbara, el pueblo adoró en él su propia hechura y muchas inteligencias se prostituyeron a la barbarie”.
Y he aquí otra cosa que quiero informarte e inculcarte, mi hechura humana, mi hijita: No hagas que queden burlados por quienes naciste: Tus padrecitos, tus madrecitas.
Y como iba tentando si era allí el mesón, adonde él rezaba cada día por la mesonera la oración de la emparedada, asió de un cuerno, y con un gran sospiro dijo: “¡Oh, mala cosa, peor que tienes la hechura!
Coppelius aparecía siempre con un traje color ceniza, de una hechura pasada de moda, chaqueta y pantalones del mismo color, medias negras y zapatos con hebillas de estrás.
Pero sepa el señor paje que no quiero tantas almas conmigo, y si no saca la una, no haya miedo que reciba la otra; por poeta le quiero, y no por dadivoso, y desta manera tendremos amistad que dure; pues más aína puede faltar un escudo, por fuerte que sea, que la hechura de un romance.
En el primero no tenemos preocupación ninguna, no abrigamos el más mínimo error; y cuando decimos con orgullo que el hombre es el ser más perfecto, la hechura más acabada de la creación, sólo añadimos a las verdades reconocidas otra verdad más innegable todavía.
Ríen, se divierten, oyen requiebros, se enredan en nuevos amoríos, se emperifollan, se casan, engañan o no engañan al que las elige, le ocultan lo pasado, a veces hasta se lo cuentan con cinismo impávido... Carlota no era de esa hechura.
y llaméla Sanctiago del Nuevo Extremo, a 24 de hebrero de 1541, y a toda la tierra y que demás he descubierto y descubriré, la Nueva Extremadura, por ser el Marqués della y yo su hechura.
m., pues me puso en esto, si soy hechura del Marqués, mi señor, me favorezca, interponiendo su abtoridad con nuestro César, que bien cierto soy le sea dado entero crédito en lo que dijere y pidiere en lo destas partes.
Yo en tanto añadir quiero Este himno á tu clemencia. Cuando al profundo mar me haya entregado, No niegues á tu hechura tu cuidado.