hebreo


También se encuentra en: Sinónimos.

hebreo, a

1. adj. Se aplica al pueblo semítico que conquistó y habitó Palestina. israelita, judío
2. adj./ s. Persona de este pueblo.
3. RELIGIÓN Que profesa la ley de Moisés.
4. s. m. LINGÜÍSTICA Lengua semítica, hablada antiguamente por este pueblo y actualmente en Israel y por las comunidades judías de la diáspora.
5. Mercader, persona que se dedica a comerciar.
NOTA: También se escribe: hebraico

hebreo, -a

 
adj.-s. De un antiguo pueblo semítico que conquistó y habitó la Palestina. (V. Israel.)
m. fig.Mercader.
fig.Usurero.
ling. Lengua semítica, relacionada íntimamente con el fenicio y el moabita, hablada antiguamente en Palestina y en la actualidad en Israel.
rel. Díc. de los que profesan la ley mosaica.
adj. Relativo a ellos.
arte hebreo El pueblo hebreo no destacó nunca en las artes plásticas. solo en la Edad Media, en contacto con los árabes llegaron a asimilar la arquitectura y sus elementos decorativos.
Sinónimos

hebreo

, hebrea
adjetivo y sustantivo
Traducciones

hebreo

евреин, еврейски

hebreo

hebreu

hebreo

hebrejština

hebreo

hebraisk

hebreo

hebrea

hebreo

heprea

hebreo

hébreu

hebreo

héber

hebreo

ebraico, ebreo

hebreo

ヘブライ語

hebreo

Hebreeuws

hebreo

hebraisk

hebreo

hebrajski

hebreo

hebraico

hebreo

ebraica

hebreo

hebrejčina

hebreo

hebréjščina

hebreo

hebreiska

hebreo

希伯來語, 希伯来语

hebreo

希伯來語

hebreo

히브리어

hebreo

/a
A. ADJHebrew
B. SM/FHebrew
los hebreosthe Hebrews
C. SM (Ling) → Hebrew
jurar en hebreo (anticuado) → to blow one's top
Ejemplos ?
En esta encrucijada del pensamiento hebreo se ha tratado de encontrar influencias extranjeras, que habrían actuado sobre Cohélet.
El predicador, que era un pozo de sabiduría, después de un exordio eá que afirmó, bajo la honrada palabra de fe de no recuerdo qué autores, que las suras del Koran son seis mil seis- cientas sesenta y seis, y que las palabras de Cristo Eli Eli lamma sabachtani pertenecen á la lengua mava, y no al idioma hebreo, ni al asirlo, ni al sánscrito, ni al caldeo, entró de lleno en el tuétano de la Pasión.
Cohélet es un judío de Palestina, probablemente de Jerusalén mismo. Emplea un hebreo tardío, de transición, sembrado de aramaísmos, y utiliza dos palabras persas.
Era la del judío David, negociante en joyas, telas y pieles, y el pensil lo cuidaba su hija Séfora, que solía asomarse para regar y para colgar al sol la jaula de un malvís, el ruiseñor de aquella comarca. Aunque tan activo traficante, desmentía David las características del hebreo avariento y sórdido.
—Quien los ha visto conversar más de una vez en esta misma calle, mientras tú asistes al oculto sanedrín de nuestros rabinos —insistió el joven hebreo, admirado de que sus sospechas primero, y después sus afirmaciones, no hiciesen mella en el ánimo de Daniel.
Hay sacrificios de jóvenes hermosas a los diéses invisibles del cielo, lo mismo que los hubo en Grecia, donde eran tantos a veces los sacrificios que no fue necesario hacer altar para la nueva ceremonia, porque el montón de cenizas de la última quema era tan alto que podían tender allí a las víctimas los sacrificadores; hubo sacrificios de hombres, como el del hebreo Abraham...
Y así su nombre es de mudas sin lengua, que eso significa la voz que dice viuda en hebreo, pues ni tiene quien hable por ella ni atrevimiento, y como se ve sola para hablar, y aunque hable, como no la oyen, lo mismo es que ser mudas, y peor.
Esta inscripción la leyeron muchos judíos, porque el lugar donde había sido crucificado Jesús estaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo, latín y griego.
Por otro lado, la palabra alfabeto se halla constituida por los nombres de las dos primeras letras de la escritura en griego: alfa y beta, que a su vez proceden del hebreo “alef” (casa: su forma es como la de una casa) y “beth” (Camello: su forma era en el origen, horizontal, y su silueta semejaba a un camello).
De allí marchó a la región desierta de Cálcide, en la Siria oriental, para penetrar más a fondo el sentido de la paIabra dívina y refrenar al mismo tiempo, con la dedicación al estudio, los ardores de la juventud; allí se hizo discípulo de un cristiano convertido del judaísmo, para aprender hebreo y caldeo.
Pues si en lo que se refiere a los principales puntos el pensamiento del hebreo y del griego está suficientemente claro en estas palabras de la Vulgata, no obstante, si algún pasaje pesulta ambiguo o menos claro en ella, «el recurso a la lengua precedente» será, siguiendo el consejo de San Agustín, utilísimo(31).
Repararé en el verso 13 y en el 18 que retratan en este monstruo el pueblo hebreo: "Sus huesos, como cañones de metal, sus ternillas, como láminas de hierro".