haragana

Traducciones

haragana

bighellona

haragana

SF (CAm) (= silla reclinable) → reclining chair
Ejemplos ?
Las abejas de guardia la dejaron pasar sin decirle nada, porque comprendieron que la que volvía no era la paseandera haragana, sino una abeja que había hecho en sólo una noche un duro aprendizaje de la vida.
Toda esa provincia de fama arraigada de pobre y de haragana, se iba metamorfoseando en emporio de trabajo afanoso y de poderosa riqueza.
"Truco", de tanto en tanto, cerciorase que la perra no se le ha ido y torna a su tarea. —Vamos, haragana - dice a la sarnosa. Se incorpora de cabeza gacha, con miedo de quemarse la melena en las estrellas; guarda su arma, toma la perra en brazos y se pone en camino.
abía una vez en una colmena una abeja que no quería trabajar, es decir, recorría los árboles uno por uno para tomar el jugo de las flores; pero en vez de conservarlo para convertirlo en miel, se lo tomaba del todo. Era, pues, una abeja haragana.
Zumbaba muerta de gusto de flor en flor, entraba en la colmena, volvía a salir, y así se lo pasaba todo el día mientras las otras abejas se mataban trabajando para llenar la colmena de miel, porque la miel es el alimento de las abejas recién nacidas. Como las abejas son muy serias, comenzaron a disgustarse con el proceder de la hermana haragana.
Y diciendo así la dejaron pasar. Pero la abeja haragana no se corregía. De modo que a la tarde siguiente las abejas que estaban de guardia le dijeron: —Hay que trabajar, hermana.
Con la diferencia de que al caer el sol el tiempo se descompuso y comenzó a soplar un viento frío. La abejita haragana voló apresurada hacia su colmena, pensando en lo calentito que estaría allá adentro.
Un día, pues, detuvieron a la abeja haragana cuando iba a entrar, diciéndole: —Compañera: es necesario que trabajes, porque todas las abejas debemos trabajar.
—Yo no soy haragana, mamá —se rió la jo­ven, mientras esperaba sin prisa a que Morán concluyera su plato, hamacándose en un sillón.
En sus primeros tiempos fue la miel la industria predominante y ha quedado fiel reflejo de ello en su escudo heráldico que data del siglo XII y donde se puede apreciar como motivo principal tres colmenas con sus abejas revoloteando alrededor; de ahí quizás el dicho de: " En Ayora semolitas, en Teresa cabezones, en Jarafuel colmeneros, en Jalance pelarranas y en Cofrentes madereros la gente más haragana que hay debajo de los cielos" Más tarde en plena dominación musulmana su cabaña caballar era muy apreciada y conjuntamente con una ganadería compuesta por rebaño lanar y de corral...
¿Porqué tildar de haragana a una carne moribunda a través de toda la infancia por el hambre y el frío?” (FERREIRO; 1960,184 – 185) El Programa Ferreiro consideraba que el cambio curricular era algo que no podía ser pasado por alto para poder lograr un cambio profundo en la escuela.
Tetora suele ser dulce, precavida y algo bruta cuando quiere hacer bromas, en especial cuando hace bromas a Marii, por ejemplo cuando compra un casco antisismos de cabeza completa cuando sabía que a ella le dolían las muelas, mientras que al resto sólo compró cascos que le cubrían la cabeza. Es relativamente buena en todo lo que se proponga y es la más haragana del grupo.