hamaca


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hamaca

1. s. f. Silla que consiste en un armazón plegable o de tijera, de respaldo largo, que puede adoptar varias posiciones y que está hecho de lona u otro material ligero.
2. Red o lona que se cuelga por sus extremos y sirve de cama o columpio al aire libre o de vehículo de transporte llevado por dos personas.
3. Argent., Urug. Mecedora, tipo de silla con balancín.

hamaca

 
f. Red que, colgada por las extremidades, sirve de cama o, conduciéndola dos hombres, de vehículo.

hamaca

(a'maka)
sustantivo femenino
red colgada horizontalmente por los extremos que se usa como cama o columpio Me dormí una placentera siesta en la hamaca.
Sinónimos

hamaca

sustantivo femenino
(Argentina y Uruguay) mecedora, tumbona.
Traducciones

hamaca

gynge, hængekøje, liggestol

hamaca

hamako

hamaca

riippumatto, kansituoli

hamaca

נדנדה תלויה, ערסל

hamaca

függőágy

hamaca

hamaca

hamaca

ハンモック, ブランコ, デッキチェア

hamaca

hängmatta, vilstol

hamaca

houpací síť, lehátko

hamaca

ležaljka, viseća mreža za ležanje

hamaca

접의자, 해먹

hamaca

เก้าอี้ผ้าใบ, เปล

hamaca

ghế võng, võng

hamaca

Хамак

hamaca

吊床

hamaca

SF
1. (= cama) → hammock
2. (Cono Sur) (= mecedora) → rocking chair; (= columpio) → swing
hamaca plegabledeckchair
Ejemplos ?
De un rincón pende una cuna, a manera de hamaca, formada de un costal, y en la cuna descansa el cuerpo de un niño envuelto en harapos de dudoso color.
Aquella noche, por primera vez desde hacía mucho tiempo, apagaron la luz que iluminaba la ventana; míster Peggotty se balanceó en su vieja hamaca, y el viento gemía como otras veces alrededor de su cabeza.
Nunca vio el rayo que raja a la renegrida nube, ni ve al gusano que sube, ni al fuego del sol que baja. Ningún temor en el seno de la pobrecita cabe, pues que se hamaca ―no sabe― entre el fuego y el veneno.
Arregló su cuarto de acuerdo con sus propios gustos, substituyendo la cama por una hamaca, como se usa en los barcos, decorando los muros con herrumbradas pistolas y cuchillos de abordaje de procedencia extranjera.
De mi paseo por las calles arenosas de San Juan de Tuxtlan conservo una impresión somnolente y confusa, parecida a la que deja un libro de grabados hojeado perezosamente en la hamaca durante el bochorno de la siesta.
Tuve el presentimiento de la desgracia el día 23 de setiembre a las 16 horas, momento en que permanecía recostado en la hamaca del primer puente del buque "Blue Star", mirando caer la tarde sobre el puerto de Antofagasta.
estaríamos durante las siestas acostados en una hamaca, bajo los cocoteros, mientas que los negros nos ofrecerían naranjas partidas.
Al mismo tiempo salpicábame a la cara el agua de rosas que por la noche dejara en el balcón a serenar -¡Arriba!... ¡Arriba!... Me eché de la hamaca. Viéndome ya en pie, huyó velozmente alborotando la alcoba con sus trinos.
¡Quién tendrá dichas mayores Que privar en los amores Por bonita, Dormir en lecho de grana Y llamarse la sultana Favorita! ¡Respirar en el calor Entre jazmines en flor Aura leda, Mecerse medio dormida Sobre hamaca entretejida De oro y seda!
Hacía estas suaves consideraciones, mientras el pastor le explicaba a mi primo en qué radicaba la superioridad de los sajones sobre los latinos, cuando, de pronto, el reverendo, como si se encontrara en el camino de Damasco y se le apareciera la figura de Jesucristo, se puso de pie, estiró el brazo y luego cayó atónito sobre su hamaca.
Sopor. Ganas de acostarse en una hamaca paraguaya durante un siglo. Deseos de dormir como los durmientes de Efeso durante ciento y pico de años.
Reclinada ésta en su hamaca, y jugueteando una de sus manos con los cristales del riachuelo, abismábase en la suave indolencia que presta un país abrasado, y balanceándose colgada de los árboles, parecía la imagen de un tierno pensamiento, flotante como una aureola, en la fantasía de alguna virgen.