halagüeño

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halagüeño, a

1. adj. Que halaga tus frases halagüeñas le levantaron la moral. complaciente, halagador, lisonjero, risueño, satisfactorio desagradable, molesto
2. Que es incitante o prometedor las perspectivas laborales son halagüeñas; tenemos noticias halagüeñas sobre el resultado de la operación.

halagüeño, -ña

 
adj. Que halaga.
Que lisonjea o adula.
Que atrae con dulzura y suavidad.

halagüeño, -ña

(ala'gweɲo, -ɲa)
abreviación
1. que da indicios de éxito o satisfacciones futuras Los resultados de la inversión no resultaron tan halagüeños como se esperaba.
2. hecho, dicho que satisface el orgullo o la vanidad No confíes en sus palabras halagüeñas.
Sinónimos

halagüeño

, halagüeña
adjetivo

halagüeño:

lisonjerohalagador, favorable, prometedor, adulador,
Traducciones

halagüeño

ADJ
1. (= prometedor) [perspectiva] → promising, rosy
2. (= adulador) [opinión, observación] → flattering
3. (= agradable) → pleasing; (= atractivo) → attractive, alluring
Ejemplos ?
Ya antes habíamos sido entregados a la merced de un usurpador extranjero; después, lisonjeados con la justicia que se nos debía y con esperanzas halagüeñas siempre burladas; por último, inciertos sobre nuestro destino futuro, y amenazados por la anarquía, a causa de la falta de un gobierno legítimo, justo y liberal, nos precipitamos en el caos de la revolución.
Estas y otras muchas cosas no menos halagüeñas para la proverbial altivez española sabía mejor que yo el señor Ríos Rosas cuando negaba que la Constitución que se discutía respondía a las exigencias más imperiosas del país, sobre todo en lo relativo al monarca.
Pero cuando Redlitz levantaba la cabeza e iba a abrir la boca, su mirada tropezó con el rostro de la señorita, animado y transfigurado por el canto, y de tal suerte agradó al maestro aquel rostro de expresión seductora, que temiendo que la muchacha se volviese a su país, prorrumpió en bravos, y con las más halagüeñas frases la aseguró que tenía un verdadero tesoro en su garganta, que rivalizaría con la Patti y la Nilson, y que sólo necesitaba para llegar a tan brillante resultado las lecciones que él, Redlitz, le daría diaria y gratuitamente.
Poco a poco, y bien fuese que el peso de la noche, que ya había pasado de la mitad, comenzara a dejarse sentir, bien que el lejano murmullo del agua, el penetrante aroma de las flores silvestres y las caricias del viento comunicasen a sus sentidos el dulce sopor en que parecía estar impregnada la Naturaleza todo, el enamorado mozo que hasta aquel punto había estado entretenido revolviendo en su mente las más halagüeñas imaginaciones, comenzó a sentir que sus ideas se elaboraban con más lentitud y sus pensamientos tomaban formas más leves e indecisas.
Sólo los que quieren ignorarlo no saben que una de las esperanzas más halagüeñas de los rebeldes es que el desaliento llegue a enervar los bríos de los voluntarios, sus implacables perseguidores, y no es el hecho que menos se la alimenta la semi amnistía que se ha dado a los desterrados a Fernando Poo con la fundada presunción de que mañana esa amnistía será completa y general.
Aquellas hermosas soñadoras que reían, cantaban, y hablaban de sus halagüeñas ilusiones, en tanto que la guerra civil abría a sus pies su espantosa sima, parecíanme una legión de ángeles sembrando flores sobre un abismo.
Pocos tienen a la adulación por arma ofensiva, y menos son los que no la padecen. Es matador invisible a la guarda de los monarcas; éntrales la muerte por los oídos, envainada en palabras halagüeñas.
Las zozobras del pasado; Enrique Ocampo y su importuno amor, habíanse borrado de su mente, visitada ahora por halagüeñas visiones.
Estaba, pues, escrito, ¡oh pueblos!, en los libros de los eternos destinos, que fueseis libres y venturosos por la influencia de una Constitución vigorosa y un código de leyes sabias; que tuvieseis un tiempo, como lo han tenido y tendrán todas las naciones, de esplendor y de grandeza; que ocupaseis un lugar ilustre en la historia del mundo, y que se dijese algún día: la República, la potencia de Chile, la majestad del pueblo chileno. El cumplimiento de tan halagüeñas esperanzas depende de la sabiduría de vuestros representantes en el Congreso Nacional.
Este dato de apariencias halagüeñas envuelve, sin embargo, una triste realidad, que bien examinada nos revela un estado social que no puede absolutamente lisonjearnos.
Rogaré a Jasón, enviando uno de mis siervos, que venga a verme, y cuando llegue, le recibiré con frases halagüeñas y le diré que me agrada cuanto ha hecho (su regio enlace y vil traición), y que es útil y está bien pensado; y le suplicaré que me deje aquí con mis hijos, no con objeto de abandonarlos en este campamento enemigo y que sirvan en él de ludibrio, sino para matar dolorosamente a la hija del rey.
Era yo su montura favorita, y de vez en cuando me dirigía halagüeñas palabras, diciéndome, entre otras cosas, que se sentía feliz por haber encontrado en mí un companero de viaje y de mesa.