guyanés

(redireccionado de guyanesa)

guyanés, -nesa

 
adj.-s. De Guyana.
Traducciones

guyanés

Guyanan, Guyanese

guyanés

/esa ADJ & SM/FGuyanese, Guyanan
Ejemplos ?
Sin embargo, según Venezuela, la isla no estaba incluida dentro del área en disputa de la Guayana Esequiba (bajo administración guyanesa hasta que no se resuelva la controversia) por lo que siempre ha estado en posesión de ella.
Los disturbios raciales entre indo y afroguyaneses estallaron en 1962-64, debido en gran parte a la intervención externa (véase Imperio Británico.) Sin embargo, la naturaleza conservadora y cooperativa de la sociedad guyanesa contribuyó a un enfriamiento de las tensiones raciales.
La política guyanesa, no obstante, ha sido ocasionalmente turbulenta. El primer partido político moderno en Guyana fue el Partido Progresista Popular (People's Progressive Party), establecido el 1 de enero de 1950, con Forbes Burnham, un afroguyanés con educación en Gran Bretaña, como presidente; Dr.
Enciclopedia del Esequibo, pp. 179-181. Acuerdo de Ginebra (1966) Guayana Esequiba Guayana Británica (Español) en Wikimapia (en inglés) Óptica guyanesa.
Lisa Punch (Guyana) radica en los Estados Unidos. Sasha Wintz (Islas Vírgenes Británicas) tiene ascendencia guyanesa de parte de ambos padres.
Gueiler ha sido la única mujer presidente de Bolivia y la segunda entre las doce mujeres que han gobernado un país de América hasta 2013 que, contando a Gueiler (1979-1980), han sido en orden cronológico: las argentinas María Estela Martínez de Perón (1974-1976) y Cristina Fernández de Kirchner (2007-2011, 2011-2015), la nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997), la haitiana Ertha Pascal-Trouillot (1990-1991), la guyanesa Janet Jagan (1997-1999), la ecuatoriana Rosalía Arteaga (1997), la panameña Mireya Moscoso (1999-2004), la puertorriqueña Sila María Calderón Serra (2001-2005), la chilena Michelle Bachelet (2006-2010 y reelegida en 2013), la costarricense Laura Chinchilla (2010-2014) y la brasileña Dilma Rousseff (2011-actualidad).
Señores Embajadores, nuestros pueblos deben portar la bandera, la conciencia de que nosotros no somos varias naciones, de que nosotros no somos que si la nación venezolana, que si la nación brasileña, que si la nación argentina, que si la nación uruguaya o la colombiana o la ecuatoriana, o la guyanesa, –aun cuando hablen inglés nuestros vecinos de Guyana son profundamente afroamericanos, suramericanos– somos una sola Nación.
El Estado guyanés lo consideró como un acto de anexión, agresión y hostigamiento por parte de Venezuela dado que entendía que la mitad oriental de la isla estaba dentro del territorio en disputa de la Guayana Esequiba y, por ende, bajo administración guyanesa, como lo estipula el Acuerdo de Ginebra del 27 de febrero de 1966, hasta que no se dé un acuerdo práctico y satisfactorio para ambas partes.
Guyana no reconoce la tesis venezolana de que la totalidad de la isla queda fuera del área en disputa, en sus publicaciones oficiales sostiene que la isla de Anacoco estuvo dividida entre los dos países desde el laudo arbitral de 1899 y que Venezuela "ocupó y anexó la mitad 'guyanesa' de la isla en 1966, rechazando retirarse después de 40 años de ocupación".
Según la tesis guyanesa, sobre el diferendo territorial existente, "Venezuela demanda una gran parte de Guyana occidental (unos 159.500 km²), bajo la denominación de Guayana Esequiba, que representa dos tercios de territorio administrado por Guyana" mientras que la tesis venezolana sostiene que "no demanda territorio guyanés sino su propio territorio que le fue usurpado por el Reino Unido, cedido ilegalmente por éste después a Guyana como país independiente" y con respecto a la isla de Anacoco considera que "en 1966 Venezuela ejerció soberanía sobre la totalidad de la isla de Anacoco dado que se encuentra fuera del área en litigio".
En diciembre de 2014 la canciller Guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett planteó que en 2015 se estudiaría la posibilidad de acudir a organismos internacionales diferentes a los acordados con Venezuela, como la Corte Internacional de Justicia argumentando que después de varias décadas no se había logrado llegar a una solución efectiva al conflicto territorial, esto después del fallecimiento del negociador o buen oficiante de la ONU reconocido por las partes el jamaiquino Norman Girvan.
Al mismo tiempo, se convirtió en la sexta mujer jefe de Estado en la historia de Latinoamérica, después de la nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro, la argentina María Estela Martínez de Perón, la boliviana Lidia Gueiler Tejada, la ecuatoriana Rosalía Arteaga y la panameña Mireya Moscoso y la segunda elegida democráticamente en Sudamérica tras la guyanesa Janet Jagan.