guitón

guitón, -tona

 
adj.-s. Pícaro, vagabundo.
Ejemplos ?
Como única transcendencia de importancia de Palazuelos a la Cultura en general hay que citar al personaje literario Onofre Caballero, protagonista de la novela picaresca del Siglo de Oro El guitón Onofre de Gregorio González, nació (literariamente hablando) en Palazuelos...
Ninguno hay que sin arma allá se meta: Sansoneto, Marfisa, el de Inglaterra, Aguilante, Grifón, Guitón y el resto, vengan a pie o caballo hasta aquel puesto.
Informóles Guitón que se debía, para llegar desde el palacio al puerto, atravesar la plaza, pues no había otro camino más recto ni tuerto.
¿Mas qué diréis de aquel corazón fiero que hay en Marfisa o en Guitón Salvaje, o el par que de Olivier era heredero y siempre había honrado a su linaje?
Sin descubrirse oyendo Astolfo atento, pudo certificar por gesto y porte que era Guitón, así como les dijo, de su pariente Aimón seguro hijo.
Por la noche Guitón persuadió a Aleria (que este era el nombre de su fiel esposa) mas no fue menester mucha materia, pues dispuesta la halló para tal cosa.
Sansoneto, Guitón, la audaz Marfisa y ambos hermanos, no menos temblantes, huían hacia el mar, y de igual guisa tras ellos marineros y tratantes, donde hallaron a Aleria que a gran prisa la nave había armado poco antes.
«No pudo más patente seña, estimo, poner tu madre en ti del pie al cabello; pues tu destreza con la espada y asta para mostrar tu procedencia basta.» Guitón, que en otro caso habría hecho fiesta por haber dado con un tal pariente, en cambio gran tristeza manifiesta haciéndola en el gesto harto evidente.
a buitre y lobo, y la ciudad al fuego.» Replicóle Guitón: «Estoy dispuesto a seguirte y morir valientemente, mas no pienses quedar viva tras esto: será un poco vengarnos suficiente; pues son diez mil aquellas que a aquel puesto van, mientras otra tanta de su gente guardando muros, puerto y bastión queda sin dejar vía por que huir se pueda.» «Por más --Marfisa dijo-- que me abones que son más que hombres Jerjes conducía, o más que almas soberbias a montones cayeron desde cielo en rebeldía; si estás conmigo, o al menos no te opones, quiero matarlas todas en un día.» «Sólo --arguyó Guitón-- un medio encuentro que permita que huyamos de aquí dentro.
Así a propios y a extraños acobarda la fuerza de aquel cuerno por completo; y tras Marfisa en escapar no tarda Guitón, los de Oliver o Sansoneto.
Diez ya los meses son que aquí me traje, y aún cada día y cada hora anoto. Por nombre recibí Guitón Salvaje, que aún es por sus hazañas poco noto.
«Llegó más de una vez a mis oídos --dijo Guitón-- qué causa a esto nos guía; y os la referiré, pues que os agrada, del mismo modo en que me fue contada.