guerrilla

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guerrilla

1. s. f. Grupo de combatientes no organizados en ejército, que lucha contra el enemigo con tácticas y ataques por sorpresa los campesinos del lugar apoyaban la guerrilla. bando, facción
2. MILITAR Grupo de soldados poco numeroso de un ejército que ataca al descubierto siguiendo una misión especial. avanzada
3. Forma de guerra que llevan a cabo los grupos no organizados en ejército y que se caracteriza por acciones aisladas y discontinuas.
4. MILITAR Escaramuza, acción bélica de poca importancia.

guerrilla

 
f. Formación militar en orden abierto.
Partida de tropa ligera, formada por grupos poco numerosos que hostigan al enemigo por medio de sorpresas, emboscadas, etc., o hacen los ataques al descubierto.
Partida de guerrilleros organizados con el mismo fin.
Juego de naipes entre dos personas.

guerrilla

(ge'riλa)
sustantivo femenino
1. organización militar distinta al ejército cuyo fin es imponer un sistema político, social y económico en determinado país o lugar La guerrilla secuestró a varios políticos para exigir la liberación de su comandante.
2. militar tropa conformada por pequeños grupos de comando La guerrilla atacó desde diferentes puntos.
Sinónimos

guerrilla

sustantivo femenino

guerrilla:

bandafacción, partida, grupo, maquis,
Traducciones

guerrilla

guérilla

guerrilla

guerrilla

guerrilla

guerriglia

guerrilla

Guerilla

guerrilla

guerrilla

guerrilla

guerrilha

guerrilla

حرب العصابات

guerrilla

Партизанска

guerrilla

游击队

guerrilla

guerilla

guerrilla

גרילה

guerrilla

ゲリラ

guerrilla

게릴라

guerrilla

SF
1. (= grupo) → guerrillas pl; (= fuerzas) → guerrilla forces pl
2. (= guerra) → guerrilla warfare
Ejemplos ?
Poco a poco, la armas obsoletas que bastan para la represión de pequeñas bandas armadas, irán convirtiéndose en armas modernas y los grupos de asesores en combatientes norteamericanos, hasta que, en un momento dado, se vean obligados a enviar cantidades crecientes de tropas regulares para asegurar la relativa estabilidad de un poder cuyo ejército nacional títere se desintegra ante los combates de las guerrillas.
También estoy muy satisfecho, y son beneméritos los dragones de Chichos, que comportándose bien en las guerrillas han sostenido con mucha serenidad el reducto del centro, que fue el más fuertemente atacado, y aunque la caballería de Cinti estaba desmontada, y sin otra arma que la lanza, conservó igualmente su lugar en la trinchera.
Estas innobles guerrillas que dirige y exacerba el hambre, o cuando mucho, la ambición de mando o de destinos, no puede sufrirlas un día y otro ningún hombre que aprecie en algo su hidalguía y sienta aún el rubor de su dignidad calentarle las mejillas cuando una torpe lengua o una envenenada pluma le hieren en el sagrario de su honra; que ésta no transige, ni ser puede más que una, ora se albergue bajo el burdo ropaje del campesino, ora bajo los bordados ostentosos del hábito de un magnate.
Hombres conocidos en el continente por sus actividades guerrilleras eran de inmediato ocupados en Chile con cargos en la Administración, pero dedicaban su tiempo muchos de ellos al adiestramiento paramilitar e instalaban escuelas de guerrillas que incluso ocupaban parte del territorio nacional en que no podían penetrar ni siquiera representantes del Cuerpo de Carabineros o de las Fuerzas Armadas.
de la Merced, y del convite que debía hacerse al clero y demás religiones, no sólo para que se implorase con ardiente fervor a Dios el auxilio de los males que ya hace sentir la sequedad del tiempo por la falta de las lluvias, sino para que su concurrencia ejemplarizase al pueblo y también sirviese de mayor lucimiento a la rogativa; con este motivo se presentó por el Procurador General de ciudad una representación, manifestando los males que están experimentando las provincias del Sur por guerrillas que salen del ejército invasor a robar...
Se detuvo, accionó enérgicamente insultando a las líneas peruanas. Su voz se oyó desde las guerrillas del Buin, y centenares de ojos enrojecidos lo miraron con asombro.
El capitán don Francisco González de la Peña graduado de teniente coronel aunque no tenía destino fijo por ser comandante de las guerrillas, que se hallaban incorporadas en la línea de defensa ha estado conmigo en todos los puntos atacados, y el vicario de este ejército doctor don Mariano de la Torre y Vera y los capellanes de él sin embargo del vivo fuego se han mantenido en los reductos como los cirujanos don Isidoro Alvarez y don Jaime Coll.
La zanja de los prejuicios étnicos se ahondará hasta ser abismo que la civilización tardará siglos quizá en rellenar; la intervención cumplirá obra contraria al sueño de los humanitaristas que la creen salvadora; determinará una regresión psicológica en los dos pueblos; y, ya demasiado tarde por desgracia, hará comprender a los jingoístas yankees la torpeza cometida, porque la contienda no se decidirá en grandes batallas; los acorazados, los ejércitos, los grandes cañones son inútiles en la guerra de las guerrillas modernas, el arma suprema de los pueblos oprimidos, con la cual la fuerza invisible de los oprimidos puede destrozar día a día, año tras año las aparatosas fuerzas de las masas militares.
Allí jugábamos al jito y a la catona, hasta sudar la gota de medio adarme; también jugábamos a las guerrillas y al rodrigón, juegos muy en uso entonces, que los había traído un salmista de Cervatos, emigrado por cierto pique que tuvo con un prebendado de aquella Colegial.
Llegaron elementos tupamaros del Uruguay, miembros de guerrillas o movimientos extremos del Brasil, de Bolivia, de Venezuela y de todos los países, como hay numerosos casos, por delitos graves inexcarcelables.
Pero, en general, fracasan por limitarse a una guerra de guerrillas contra los efectos del sistema existente, en vez de esforzarse, al mismo tiempo, por cambiarlo, en vez de emplear sus fuerzas organizadas como palanca para la emancipación final de la clase obrera; es decir, para la abolición definitiva del sistema del trabajo asalariado.
(Aplausos.) Creo que tengo derecho, y me honro al hacerlo, a decir que fui amigo del comandante Ernesto Che Guevara. (Aplausos.) Y guardo un ejemplar de su libro Guerra de guerrillas, que me dedicara fraterrisliísente.