guardar cama

Traducciones

guardar cama

vt to stay in bed
Ejemplos ?
Sólo dicen que al otro día, mientras yo vime obligado a guardar cama en las primeras horas, a causa de los fuertes golpes nerviosos de la víspera; dicen que entonces vino un hijo suyo a noticiar a su padre habérsele concedido el indulto, y ya no le encontró.
Y sucedió entonces que Micaela enfermó. Mal leve, unas calenturillas, que le obligaron a guardar cama un septenario. El médico temía la gástrica, que provoca el tifus, enemigo de la juventud y de la robustez.
Creyolo al pronto consecuencia de su desmán, pero disipó sus recelos el asegurar repetidas veces la novia que no era sino malestar físico, una indisposición insignificante, de esas que no se pueden localizar, porque se resiente de ellas todo el cuerpo. A la mañana siguiente, lejos de disiparse el malestar, se convirtió en verdadera dolencia, que obligó a Puri a guardar cama.
«Estas montañas no me convienen», pensó Rip, «y si esta fiesta me ha de obligar a guardar cama con reumatismo, ¡vaya el escándalo que me armará mi mujer!» Tuvo muchas dificultades para caminar, pero al fin llegó al principio del sendero que la noche anterior habían seguido él y su compañero; con gran asombro suyo halló que ahora era un verdadero río montañés, que saltaba de roca en roca, formando cascadas de espuma.
Al enterarse de esto el presidente, y como su hija todavía no estaba casada, la hizo objeto de tales violencias que la muchacha tuvo que guardar cama durante quince días, sin que ello cambiara en nada los tiernos sentimientos de aquella alma sensible.
-murmuró Pedro, prorrumpiendo en sollozos. Tuvo que guardar cama a consecuencia de una fiebre que puso en peligro su vida. Era fuerte y venció a la dolencia.
Llegado que hubo el médico, y tan pronto como pulsó a la viuda (a quien media hora antes dejó tan contenta y en casi regular estado), dijo que había que acostarla inmediatamente, y que tendría que guardar cama algún tiempo hasta que cesase la gran conmoción nerviosa que acababa de experimentar...
En 1938 viajó a Barcelona invitado por el presidente Azaña a una reunión para configurar un nuevo gobierno que pudiera lograr la paz, cita que a la postre fue infructuosa. Durante la visita, un recrudecimiento de su enfermedad le obligó a guardar cama en el hotel durante un tiempo.
También “La Anunciación” de Fra Angélico la recuerda con especial cariño. Desde Los 7 años hasta los 9 sufre una delicada enfermedad teniendo que guardar cama.
Ella misma se negó a ser examinada y tratada por sus médicos, además de negarse a guardar cama, permaneciendo de pie por varias horas, en silencio.
Tras un primer momento de desolación, la fuga de su primo la llevó a vivir una nueva experiencia amorosa, recogida en su epistolario, con Gregorio del Campo. A finales de 1928, la siempre delicada salud de María la obligó a guardar cama.
Tuvo que guardar cama por un fuerte y doloroso ataque de artritis y asistir al funeral de su padre, a quien no veía desde hacía nueve años.