Ejemplos ?
En 1634 es nombrado oficial ayudante del guardajoyas de la reina Isabel de Borbón, importante cargo palaciego, así que se traslada a la Corte y en 1635 se documenta un soneto suyo como contribución a la Fama póstuma de Juan Pérez de Montalbán en memoria de Lope de Vega.
Aunque se solían fechar hacia 1540-50 (una de las planchas ostenta fecha de 1541), su perfección técnica es superior a lo que Ghisi produjo en esa etapa tan temprana, y la firma del editor Van Aelst no puede ser anterior a 1570. En Mantua, Ghisi entró al servicio de la familia ducal, los Gonzaga, como guardajoyas y supervisor de guardarropía.
El valor que tenía este ingrediente en aquellos primeros años lo muestra el que los galeones españoles llevaran las primeras semillas de cacao a los puertos de España en los guardajoyas de los galeones, con la intención de evitar su robo.
José Ramón de la Morena, periodista Sergio Gontán Gallardo, futbolista Luis Gonzaga Bahia Urrutia, político David Cantero, periodista y presentador de informativos. Manuel de Diego y Elvira (1808-1862), diamantista y ayudante del Real Guardajoyas de la reina Isabel II.
Los motivos barrocos y más tarde rococó se abrieron paso en todas las artes decorativas, pudiéndose ver en los adornos de acanto tan comunes en los muebles y la platería del siglo XVIII. Los mejores fusiles largos norteamericanos están tan decorados como un gabinete Tallboy de Filadelfia o un guardajoyas.
El autor era un conocido poeta, que se había formado en la corte al haber sido su padre guardajoyas de la reina Isabel de Farnesio.
Y el señor rey Felipe Cuarto tuvo tan natural afecto a la Pintura que hoy se conservan en su guardajoyas...
Borrábanse los rasgos de la criatura buena, sencilla, llena de abnegación, y aparecía una mujer artera, astuta, codiciosa, que aguardaba, acorazada de hipocresía, el momento de extender sus largas uñas y arramblar con cuanto existía en el guardajoyas de su ama...
Los cuatro primeros son la guardia de las Fuentes, los Sacerdotes de la Palabra Secreta, la trinchera del indio, cuatro potros inmóviles en las cuatro esquinas de su tumba abierta. Guardajoyas del misterio: el Caura y el Guaviare y el Vichada y el Meta, antemurales de la Tradición, caballos de San Marcos de los ríos de América.
Perteneciente a las colecciones reales su primera ubicación conocida fue en el nuevo Palacio Real de Madrid, junto al Guardajoyas, donde estuvo hasta el año 1747 que pasó al Palacio del Buen Retiro, al cuarto del infante don Luis.