Ejemplos ?
Hof von Busleyden: Palacio renacentista de Hieronymus van Busleyden Exhibe una colección de muebles, bordados, imágenes y otras muestras de la importancia de los artesanos de la ciudad en la historia, destacando las del guadamecil malinés.
Algunos escritores y artesanos consideran que el término guadamecil denomina exclusivamente al cuero trabajado metalizado con oro y/o plata, mientras que otros (y el propio diccionario de la RAE) se acogen a una definición menos restrictiva, considerando guadamecí todo el cuero policromado y labrado.
Entre los monumentos más célebres en España se puede citar el forro de cuero dorado de la arqueta de Palencia, los guadameciles dorados y pintados que decoran la techumbre de dos salas en la Alhambra de Granada, un curioso armario decorado con piezas de guadamecil llenas de repujados platerescos que figuró en la colección Spitzer de Viena y varias encuadernaciones con repujados mudéjares y platerescos como el Misal de Toledo del siglo XIV y otros en bibliotecas particulares.
e llama guadamecil o guadamecí o guadamací al cuero pintado o labrado artísticamente y si tiene la superficie dorada o plateada se llama guadamecí brocado.
La etimología de guadamecil o sus variantes guadamací o guadamecí es una variante de "gadamesí", en árabe andalusí ḡadamisí, que por su parte deriva del gentilicio árabe ḡadāmisī, gentilicio de la ciudad magrebí llamada desde muy antiguo Gadamés, ya que en ella se especializaban curtidores, marroquineros y talabarteros que exportaban sus característicos cueros decorados y brocados.
Se trata de un término que se ha copiado en las diferentes lenguas europeas para definir a los cueros de córdoba. En francés, del término cordobán (cuero de Córdoba) deriva la palabra "cordonnier" (zapatero). Guadamecil
Respecto a ello se expresa Germán Ramallo: El conjunto de la Virgen sedente con el Niño Jesús en sus rodillas y en una posición algo inestable al estar el Niño girado casi totalmente hacia el templo, está dentro de una hornacina a modo de arco de triunfo romano rematado en frontón triangular. Los laterales y el fondo de la hornacina están revestidos de un guadamecil o sea, un cuero repujado, dorado y policromado.
Todas las herramientas deben estar siempre en buen estado y deberán guardarse si es posible en una caja de madera o en un tablero y nunca ser utilizadas para otro material que no sea el cuero. Guadamecil
De cualquier manera el topónimo Guadalmesí aparece ya en la Crónica de Alfonso XI redactada en 1340 como Guadamecil y más tarde en múltiples variantes hasta la forma actual.
Gaboto se hizo construir en el fuerte una pieza adornada por cueros con dibujos en relieve (es decir, al estilo gadamesí o guadamecil).