grosería

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grosería

1. s. f. Acciones o palabras bastas o poco delicadas eso que has dicho es una grosería. descortesía
2. Calidad de lo hecho con tosquedad o sin pulir la grosería del tejido es evidente con solo tocarlo. ordinariez

grosería

 
f. Descortesía, falta de atención y respeto.
Tosquedad en el trabajo de manos.
Rusticidad, ignorancia.

grosería

(gɾose'ɾia)
sustantivo femenino
1. elegancia cualidad de quien se comporta sin cortesía o respeto hacia los demás La grosería de sus modales es inaceptable.
2. acciones dicho o hecho propios de las personas que se consideran groseras Hablar a gritos es una grosería.
Sinónimos

grosería

sustantivo femenino
desatención*, incorrección, inconveniencia, descomedimiento, descortesía*, patanería, zafiedad, patochada, tochedad, ordinariez, cochinada (col.). delicadeza, educación, urbanidad, sociabilidad.
Desatención, incorrección, inconveniencia, descomedimiento y descortesía son expresiones atenuadas. Todos los demás son expresiones intensivas y sugieren principalmente grosería cometida por ignorancia o rusticidad.

grosería:

tosquedaddescaro, desatención, vulgaridad, bastedad, zafiedad, incorrección, descortesía,
Traducciones

grosería

無礼

grosería

SF
1. (= mala educación) → rudeness; (= ordinariez) → coarseness, vulgarity; (= tosquedad) → roughness
2. (= comentario) → rude remark, vulgar remark; (= palabrota) → swearword
Ejemplos ?
Decíanle que por qué no se ocupaba en objetos de mayor nobleza y hermosura á imitación de Rafael y de Ticiano; y él respondía, que mas quería ser el primero en aquellas groserías, que el segundo en la delicadeza .
El Libertador tuvo siempre predilección por Lara, y lo hacían reir sus groserías y pachotadas; decía, Don Simón, que como sus colombianos no eran ángeles, había que tolerar el que fuesen desvergonzados y sucios en el lenguaje.
Ante la azul limpidez del cielo, ante la verde majestad de los campos, el viajero repelía, asqueado, las groserías de los hombres, las sangraduras del inquieto vivir.
¿No ve que Macario es un pobre destripaterrones que no está acostumbrado a mesas de tanto cumplimiento, y se va a poner en ridículo, incurriendo en mil groserías delante de tantos señores como comen hoy con vuestra ilustrísima?
Y yo a mi vez: «Las mayores groserías son las llamadas involuntarias, y la grosería de las groserías distraerse delante de personas.
Se declara por necio con felpa y papagayo al que tirando de la gravedad como el zapatero del cordobán, habla en tono tan bajo y pausado y a lo ministro que parece saludador de cuya presencia en vez de despacho y alivio sacáis confusión y el andar buscando retazos de razones perfectas unas con otra con más sentidos y dificultades que un algebrista güesos de pierna o brazo quebrado y otros mil géneros de necedades que por diferentes modos se trae entre manos advertencias y groserías, hijos, nietos y biznietos y descendientes de los monstruos atrás referidos, tan fáciles de conocer como difíciles de entender ni enmendar, cuya nota y conocimiento queda al diestro lector.
Según estas ideas, había moral, claro que sí; el positivismo y sus consecuencias éticas eran groserías horrorosas; el cristianismo tenía razón a la larga y en conjunto...
El se desbordó en groserías; pero poco a poco fue enterneciéndose por dentro, y como no sabía ser tierno con las palabras, le dio un beso.
Eso aspiran con nosotros los niños y no miasmas de arrabal en la canción perversa, que pretende ser criolla y acriolladora; eso ven, y no groserías de matones, ni seres envilecidos por todas las claudicaciones, en un atroz falseamiento de la psicología gaucha, sacrificada al afán exitista o simplemente confundida por pura ignorancia.
Como que su torpeza le hacía transparentar una timidez muy agradable para mí que había tenido que soportar a tantos idiotas que se querían pasar de listos conmigo. Siempre tan irrespetuosos e insinuándome muchas groserías.
Erdosain encontraba en cada gesto de Barsut razones para encorajinarse y desearle muertes atroces. Y Barsut, como si presintiera los sentimientos del otro, parecía ejecutar ex profeso las groserías más repugnantes.
Lo acosaba una incomodidad permanente, cierto furor lento que inopinadamente estallaba en una avalancha de groserías inconcebibles.