grillete


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grillete

1. s. m. Arco de hierro, semicircular, con dos agujeros, por los cuales se pasa una pieza alargada con la que se asegura una cadena y que sirve para inmovilizar a una persona, una embarcación u otra cosa. herropea
2. NÁUTICA Cada uno de los trozos de cadena que, unidos unos con otros, forman la del ancla. eslabón

grillete

 
m. Arco de hierro, semicircular, con sus extremos sujetados por un perno, para asegurar una cadena al pie de un presidiario, a un punto de una embarcación, etc.

grillete

(gɾi'ʎete)
sustantivo masculino
arco de hierro usado para asegurar una cadena Los presidiarios marchaban con grilletes en los pies.
Sinónimos

grillete

sustantivo masculino
Traducciones

grillete

fetter, shackle

grillete

SMfetter, shackle
Ejemplos ?
-Güeno -dijo éste con voz más firme tras un breve silencio-, lo cierto es que a mi compadre al ver aquello se le ablandaron las entrañas y encomenzó a decir que aquello era un contra Dios y que yo estaba pidiendo a voces un grillete...
Y aunque sabía que para satisfacer el antojo bastaríale dirigir un memorialito bien parlado, pidiendo esa merced á Dios, que es todo generosidad para con sus criaturas, por picaras que ellas le hayan salido, se obstinó en no arriar bandera, diciéndose in pecto : —¡Pues no faltaba más sino que yo me rebajase hasta pedirle favor á mi enemigo! No hay odio superior al del presidiario por el grillete.
Cierto tío materno, aficionado también a estudiar chichones, que era la moda de entonces en muchos pueblos de poco vecindario, exclamaba con tono de Sibila: -¡El templo de la gloria o el presidio! ¡El laurel de Apolo o el grillete!
Afortunadamente, el tercer día llegó la noticia de que el indulto era temporal, y al presidiario aún le quedaban algunos años de arrastrar el grillete.
Y sobre to que ahora me atrevo a decírtelo: me parece a mí que a Pepa no le llamas tú ya der to como antes; que a tu Pepa no le sabrá mal del to que tú le quites el grillete, y que si tú hoy te apartas de su calor, no harás más que madrugar más que ella.
Serenos tiene los ojos, alta y tranquila la frente, el rostro descolorido, y ambos pies en un grillete., Mas nada hay en su persona que a imparciales ojos muestre que tan orgulloso porte acompañe a un delincuente.
IV CONTRA MENAS, LIBERTO DEL GRAN POMPEYO Cuanta enemiga puso Naturaleza entre lobos y corderos, tanta es la que siento hacia ti, que un día sufriste que amoratase tus espaldas el látigo de Iberia, y aprisionase tus pies el duro grillete.
Para la mayoría de mis antagonistas, todo el que no ab- jure de su inteligencia y criterio, aplaudiendo frenéticamente cuanto hizo ó pensó hacer el Libertador, debe, como yo, ser borrado, por ingrato, desleal é infame, de la libre comunión americana, y merece arrastrar el grillete del presidiario.
Si queréis el grillete, la miseria, la humillación ante el extranjero, la vida gris del paria envilecido, sostened la dictadura, que todo eso os proporciona; si preferís la libertad, el mejoramiento económico, la dignificación de la ciudadanía mexicana, la vida altiva del hombre dueño de sí mismo; venid al Partido Liberal que fratemiza con los dignos y los viriles, y unid vuestro esfuerzo a los de todos los que combatimos la injusticia para apresurar la llegada de ese día radiante en que caiga para siempre la tiranía y surja la esperada democracia con todos los esplendores de un astro que jamás dejará de brillar en el horizonte sereno de la patria.
Decidme, hermanos míos, ¿quién me lo domeña? Decidme, ¿quién lanza el grillete sobre las mil cervices de ese animal? Mil metas ha habido hasta ahora, pues mil pueblos ha habido.
Sólo falta el grillete de las mil cervices, falta la única meta. Todavía no tiene la humanidad meta alguna. Mas decidme, hermanos míos: si a la humanidad le falta todavía la meta, ¿no falta todavía también – ella misma?
Decía de ella que tenía más de malo que de bueno; que era por naturaleza estéril y aun perniciosa, como un grillete puesto a la libertad del obrero; que era un puro dogma, improductivo y gravoso, contrarip por igual a la libertad del obrero y al ahorro de trabajo; que sus inconvenientes crecían más de prisa que sus ventajas; que, frente a ella, la concurrencia, la división del trabajo y la propiedad privada eran fuerzas económicas.