Ejemplos ?
La cabeza, de la cual sólo era visible la parte posterior, rivalizaba en contorno con la de la griega Psiquis, y estaba casi al descubierto, aun cuando llevaba un elegante sombrero liviano, que me hizo evocar la tela etérea de Apuleyo.
De aquella de Aragón ínclita cuna no he de callar la reina transalpina, de quien más sabia y casta otra ninguna no vi en obra alabar griega o latina; ni a quien más sonreirá después Fortuna, cuando a elección de la Bondad Divina, para que Italia de su mal se acendre, a Hipólito, Isabel y Alfonso engrendre.
Todo el tiempo que durare el dar honor a las letras, y mientras se conservare el vigor de la lengua latina y la gracia de la griega, vivirá entre los insignes varones cuyos ingenios igualó; y si rehusare esto su modestia, entre aquellos a que se aplicó.» «Pusiste, pues, la mira en aquellos en que más le podías ofender; porque cuando cada uno es mejor, sabe por la misma razón sufrirte más cuando te ve enfurecida sin causa y tremenda entre los halagos.
50 Desjuntadas poco antes, mis guedejas hermanas mis hados deploraban, cuando, impeliéndose el etíope hermano de Memnón con sus plumas, que el aire batían, a sí mismo se mostró, de Arsínoe la lócride el pájaro caballo, y él por las etéreas sombras a mí elevándome, me lleva volando, 55 y de Venus me coloca en el casto regazo. Ella misma, la Cefirite, allí a un fámulo suyo había enviado, la griega habitante de los canopios litorales.
¡El rostro era de una belleza extraordinaria! ¡Qué ojos tan radiantes..., qué altiva nariz griega..., qué abundantes y negros cabellos!
Fue Marco Bruto en la lengua latina bien acomodado al estilo militar y cortesano. En la griega, con dicha afectó la brevedad lacónica.
Lo que le debemos los que en España le comunicamos, son estudios muy felices, con verdadero conocimiento y uso provechoso de las lenguas griega y latina, de que sus obras, detenidas en su modestia, serán más venerable testimonio.
Aquel sitio intentaba ser admirable; semejante a los antiguos palacetes romanos: pisos y columnas de mármol, portentosas estatuas, directamente reproducidas de los originales de la antigüedad griega; de las paredes colgaban cuadros como neoclásicos elaborados al óleo; de los techos pendían varias lámparas resplandecientes de cristales.
Es el mismo tema — sigo reproduciendo a Schelling — que produjo la palabra griega bárbaro, es decir, el que habla otra lengua, aquel a quien no entendemos, y la latina balbuties, la francesa babil y la española balbucear .
Pero mal pagados estos servicios de la perfidia griega...
(Fumando con indiferencia.) VIEJO: ¿Está? (a Genaro.) GENARO: Continuad. VIEJO: Nariz griega, de un perfil muy suave, boca un poco desdeñosa. GENARO: ¿Así?
Esto ocurrió con el pueblo judío en la época de Ptolomeo, por la traducción griega de la Biblia, sin la cual se hubiera concedido poco crédito a sus dispersas noticias.