greco

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greco, a

(Der. del lat. graecus.)
adj./ s. literario Griego, de Grecia.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

greco, -ca

 
adj.-s. De Grecia.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

greco

(liter) = griego
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
La división del espacio del cuadro en dos partes, tierra y cielo, cuerpo y espíritu, recuerda la del Entierro del Conde de Orgaz, del Greco.
No obstante, aprovechó sus frecuentes visitas al Museo del Prado para conocer mejor la obra del Greco, que era vindicada por artistas y estudiosos de finales del siglo XIX.
Así, en la visión clásica greco-romana el ocio era mucho más valorizado que el trabajo, algo distinto a lo que ocurrió posteriormente.
Para tener una visión más clara sobre la forma de entender el ocio y el trabajo en la antigüedad greco-romana es importante recordar que, etimológicamente, la palabra trabajo deriva del término latín tripalium, que significaba un instrumento de tortura con el que se obligaba a los esclavos a realizar determinadas tareas.
El Art Nouveau, y el Art Decó fueron estilos introducidos dentro del diseño del Palacio de Bellas Artes para marcar el carácter de identidad de la nación mexicana con simbología greco-romana y prehispánica.
El grillito encantado -Y prometo dar las gracias- dijo el grillo Primitivo y en aquella primavera la princesa Gran Rocío apresurando las gradas de su grandioso castillo, bajó gritando hasta el prado al ver que el príncipe Greco era el grillito encantado.
De aquí que en su pintura sea el terciopelo verdadera materia de terciopelo, y el raso raso, y la piel protoplasma. Para el Greco todo se convierte en gesto, en dynamis .
Las formas de las cosas son siempre las formas de las cosas quietas, y el Greco persigue sólo movimientos. Podrá el espectador malhumorado volver la espalda al perpetuum mobile que está preso en el lienzo, pero no se obstine en arrojar del panteón artístico al pintor.
Y ¿qué otra cosa sino esto son ciertos cuadros de Tintoretto? Y, sobre todo, ¿qué otra cosa es el Greco? Los lienzos del griego heteróclito se yerguen ante nosotros como acantilados verticales de unas costas remotísimas.
Y como lo eminentemente trágico, lo puramente trágico anidó en Grecia y aterrizó en Rusia, es que hay quien —y el protagonista también lo insinúa— se acuerda de Grecia y de Rusia leyendo a Espínola. Nosotros creemos que, en tren de recuerdos, podemos recordar al Greco, por ejemplo.
El Greco, sucesor de Miguel Ángel, es una cima del arte dinámico que, cuando menos, equivale al arte de lo estático. También las obras de aquél producían en las gentes un como espanto y desasosiego que expresaban hablando de la «terribilitá» del Buonarroto.
Los pueblos que se atraviesan o se bordean, Portici, famoso por la ópera de Auber, Resina, Torre del Greco, Torre dell' Annunziata, cuyas casas de soportales y cuyas azoteas tienen, a pesar de la intensidad del sol y de la cal meridional, algo plutoniano y ferruginoso como Manchester y Birmingham; el polvo es negro, un hollín impalpable se pega a todo; se nota que la gran fragua del Vesubio jadea y humea a dos pasos de allí.