grava


También se encuentra en: Sinónimos.

grava

(Del cat. grava, arena gruesa.)
1. s. f. GEOLOGÍA Conjunto de guijarros o piedras pulidas procedentes de la erosión de las rocas.
2. Piedra machacada con que se cubre y allana el piso de los caminos la grava provocó que la rueda de la moto resbalara. balasto, gravilla
3. MINERÍA Mezcla de guijas, arena y, a veces, arcilla que se encuentra en yacimientos.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

grava

 
f. Conjunto de guijas.
Mezcla de guijas, arena y algunas veces arcilla que se encuentra en yacimientos.
constr. Piedra machacada a trozos pequeños, hasta un máximo de 8 cm de diámetro.
geol. Conjunto de fragmentos de roca erosionada de entre 2 y 20 mm, sin material cementante entre ellos.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

grava

('gɾaβa)
sustantivo femenino
1. geología conjunto de fragmentos pequeños de piedras y cantos rodados que son producto de la erosión de las rocas Unas angostas calles de grava blanca dividían el terreno.
2. piedra pulverizada que se utiliza en la pavimentación de caminos Esperaban la grava para continuar con la construcción del camino.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Traducciones

grava

Kies

grava

gravier

grava

grind

grava

الحصى

grava

żwir

grava

чакъл

grava

štěrk

grava

grus

grava

חצץ

grava

砂利

grava

자갈

grava

Grus

grava

กรวด

grava

SF (= guijos) → gravel; (= piedra molida) → crushed stone; (en carreteras) → road metal
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Articulo 46.- El Sistema Tributario grava en forma adecuada todas las manifestaciones de riqueza o poder contributivo de las personas y empresas, preferentemente a través de la imposición directa, diferenciando entre rentas del trabajo y rentas del capital.
Las ventanas de la habitación de Steerforth estaban cerradas; las puertas de la terraza estaban abiertas, y Rose Dartle, con la cabeza desnuda, paseaba de arriba abajo con paso brusco y precipitado por un paseo de grava a lo largo del prado.
Su máxima era, 'grava las transacciones todo lo que aguanten.'" "¿Quieres decir que en vez de intentar minimizar el efecto de la carga en la disminución del consumo, deliberadamente buscaban magnificarlo al más alto grado posible?" "Eso quiero decir precisamente," replicó Margaret.
El de más corriente uso era, lógicamente, el Corpus Iuris Civilis, compilación que en el siglo VI mandara hacer el emperador Justiniano. (4) Es decir, los impuestos o tasas con que se grava el tráfico económico.
La bella dama que tan firme amaba la siente ya del corazón partida, pues por hechizo Alcina se lo lava de toda hecha de Amor antigua herida; y de sí sola y de su amor lo grava, y ella sola en él queda esculpida.
Y ahora comenzaba, traspuesto Lanús, el siniestro espectáculo de Remedios de Escalada, monstruosos talleres de ladrillo rojo y sus bocazas negras, bajo cuyos arcos maniobraban las locomotoras, y a lo lejos, en las entrevias, se veían cuadrillas de desdichados apaleando grava o transportando durmientes.
Desaparecía el rico suelo de sus tierras, reemplazado por la arena, la grava y las piedras, que desenterraba buscando el tesoro, hasta que su propiedad parecía un desierto.
Se exceptúa de lo dispuesto en las fracciones anteriores, el impuesto a la propiedad privada que grava la tierra, pero no las mejoras y la urbana que pertenezca a las plantas productoras e importadoras así como los derechos por servicios de alumbrado público que cobren los municipios, aun cuando para su determinación se utilice como base el consumo de energía eléctrica.
Después de atravesar una primera capa de tierra vegetal, Samuel llegó a un estrato de arena y grava, que arrojó, a derecha e izquierda, con la pala.
Aquella mano de poder y de voluntad me clavaba las palabras en la garganta, y sentía bajo su opresión fundirse y deshacerse en mí toda veleidad de rebelión; rodábamos ahora fuera de las fortificaciones y por grandes carreteras bordeadas de hayas y de lúgubres tenderetes de vendedores de vino, merenderos de las afueras cerrados hacía tiempo; desfilábamos bajo la luna, que por fin acababa de perfilar una masa flotante de nubes, y parecía derramar sobre aquel equívoco paisaje de las afueras una capa granizante de sal; en ese instante me pareció que los cascos de los caballos sonaban en el terraplén de la carretera, y que las ruedas del coche, dejando de ser fantasmas, chirriaban en la grava y en los guijarros del camino.
De noche, a la hora de marcharse, los caballos, hartos de avena hasta las narices, tuvieron dificultades para entrar en los varales; daban coces, se encabritaban, los arreos se rompían, sus amos blasfemaban o reían; y toda la noche, a la luz de la luna, por los caminos del país pasaron carricoches desbocados que corrían a galope tendido, dando botes en las zanjas, saltando por encima de la grava, rozando con los taludes, con mujeres que se asomaban por la portezuela para coger las riendas.
No era ni mucho menos tan penoso para mí —dijo la Duelos——; sólo se trataba de protegerse la mano con un buen guante, luego coger con esta mano grava ardiente en un brasero y, llena así la mano, había que frotar a mi hombre con aquella grava casi encendida desde el cuello hasta los talones.