gramaticalidad

gramaticalidad

s. f. LINGÜÍSTICA Adecuación de una construcción sintáctica a las reglas gramaticales.

gramaticalidad

 
f. ling. Cualidad de una secuencia oracional por la que se ajusta a las reglas de la gramática.
Traducciones

gramaticalidad

grammaticalità
Ejemplos ?
Se trata de comprobar que se adquiere conciencia de las diferencias más relevantes entre la lengua oral y la escrita (papel de la situación, importancia de lo no verbal, de la entonación, ruidos, grada de gramaticalidad, rasgos del léxico.) tanto observando producciones de otros como revisando las propias.
Se trata de comprobar que se adquiere conciencia de las diferencias entre la lengua oral y la escrita (papel de la situación, importancia de lo no verbal, de la entonación, ruidos, grada de gramaticalidad, rasgos del léxico.).
Las gramáticas prescriptivas tradicionales de lenguas naturales estandarizadas consideran que la gramaticalidad es un asunto de consenso explícito entre una mayoría de hablantes.
La ciencia de la literatura sería una disciplina de la forma, un estudio sobre la capacidad de engendrar sentidos (no un estudio sobre los sentidos). Su tarea es observar una gramaticalidad, una aceptabilidad —aquí Barthes sigue a Chomsky— de las obras literarias.
Sobre la base de su mejor o peor adecuación a los datos una lengua y qué predicciones de gramaticalidad hace cada teoría o tipo de análisis se considera que un determinado análisis es más útil, pero en el fondo todos estos análisis son modelos cuyo uso estará o no justificado en función de la investigación, pero la propia idea de que existe un modelo sintáctico totalmente satisfactorio y que mediante la aplicación de un conjunto de reglas deterministas puede descubrirse qué estructura sintáctica tiene cualquier oración ha sido definitivamente desechada en lingüística teórica.
Estos dos enunciados son estructuras superficiales que se derivan de una misma estructura profunda. Esta diferencia es la que permite distinguir el concepto de gramaticalidad del de aceptabilidad.
El rol del lingüista se centraría en la búsqueda de aspectos mediante el análisis de dicha conversación, pero no debería proponer hipótesis sobre el por qué de la existencia de dichos aspectos, tampoco debería etiquetar dichas expresiones como "gramaticales" o "no gramaticales". Chomsky sostiene que la intuición de un hablante nativo es suficiente para definir la gramaticalidad de una oración.
Así, en cualquier modelo estadístico de gramaticalidad, estas oraciones serían descartadas por los mismos motivos al estar igual de "apartadas" del inglés.
De este modo, incluso si alguien le quisiera encontrar un significado coherente a la oración, la gramaticalidad de la misma es correcta a pesar de que haya sido la primera vez que alguien produce esta oración o cualquiera de sus partes en tal combinación.
El modelo de Pereira asigna a una versión gramaticalmente incorrecta de la misma oración una probabilidad menor que a la forma sintácticamente correcta, demostrando que los modelos estadísticos pueden aprender distinciones de gramaticalidad con supuestos lingüísticos mínimos.
La competencia rige las nociones de gramaticalidad y agramaticalidad, con las que se define qué construcciones cumplen con la preceptiva gramatical.
Finalmente, algunos autores la definen a partir de la gramaticalidad o agramaticalidad del resultado del contacto (López Morales, 1989; Silva-Corvalán, 1989; De Granda, 1996).