gotera

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gotera

1. s. f. Escape de agua en un techo, tejado o pared que, en ocasiones, va acompañada de goteo. filtración
2. Grieta o sitio de un techo, tejado o pared por el que se filtra agua arregló la gotera del techo para luego pintarlo.
3. Señal de un techo, tejado o pared formada por una gotera.
4. Sitio en que cae el agua que escurre de un tejado.
5. BOTÁNICA Enfermedad de los árboles causada por filtración de agua en el interior del tronco, que se manifiesta por manchas blancas, rojas o negras. griseta
6. Adorno de tela que cuelga alrededor del dosel de una cama.
7. s. f. pl. Achaque propio de la vejez siempre ha sido muy activo pero ahora ya está lleno de goteras.

gotera

 
f. Gotas de agua que caen en el interior de un espacio techado.
Hendedura o parte del techo por donde caen.
Sitio en que cae el agua de los tejados, y señal que deja.
Cenefa que cuelga alrededor del dosel.
Griseta (enfermedad).
fig.Achaque.
pl. (Amér.) Afueras, contornos, alrededores.

gotera

(go'teɾa)
sustantivo femenino
1. sucesión de gotas que se filtran por el techo Cada vez que llueve, tenemos goteras por toda la casa.
2. agujero en un techo o pared a través del cual se filtran gotas de agua Hay que reparar las goteras del techo.
3. señal que deja el agua en los techos o paredes que tienen estos agujeros Las goteras de la pared eran negras y mohosas.
Traducciones

gotera

течь

gotera

SF
1. (= filtración) → leak; (= gotas) → drip; (= chorrito) → trickle
2. (= mancha) → damp stain
3. (Med) (= achaque) → chronic ailment
estar lleno de goterasto be full of aches and pains, feel a wreck
4. [de colgadura] → valance
5. goteras (LAm) (= afueras) → outskirts, environs
Ejemplos ?
Pero corrieron los años; los acontecimientos políticos siguieron su curso; el magno, el erguido monasterio de Bentroya, especie de Escorial perdido en la montaña, empezó a cubrirse de hiedra, a tener goteras, a dar indicios de decrepitud; los moradores de Cebre utilizaron como leña de arder los confesionarios, los estantes de la biblioteca, el piso de las celdas, hasta los tallados sitiales del coro..., y la idea criminal que sordamente bullía en el cerebro y en la voluntad de Garroso se presentó clara y definida, apretó el cerco, se envolvió en sofismas...
Sacábamos la ro­pa afuera, y la retirábamos antes que cayera el rocío. Lo que nos molestaba eran las goteras. Hay tress o cuatro, como usted recordará, señor...
- se atrevió a decir el ventero, ya repuesto del susto-; eso es que, como la casa es vieja y cae un mar de agua, la habitación se llueve y suenan las goteras.
A las diez de la mañana del nueve de julio dejaron el pueblo de San Antonio, para encaminarse á las goteras de Concepción, por caminos extraviados, al lado más vulnerable de la plaza, á fin de emprender el asalto con probabilidades de éxito.
Pero si las de carpintería permanecían en su lugar, no pasaba lo mismo con las herramientas de mecánica, que se entrecruzaban hacinadas en un rincón de la mesa. —Yo las descolgué, señor —explicó Aureliana—, a causa de las goteras.
Tres días después llegaba a las goteras de la ciudad una división enviada por el gobierno de Lima al mando del ministro de Guerra.
Fue en 1870 cuando, invistiendo la clase de coronel, conocí a Benites, ya anciano y con más goteras en la salud que casa que se derrumba por vieja.
Por no encontrar coche, fui a pie desde Custom House hasta el Monument; y mirando las fachadas de las casas y las hinchadas goteras, que eran como viejas amigas mías, no podía por menos que pensar que eran unas amigas algo sucias.
Huí de fes, sin esperanzas mínimas cayó el diluvio en mis goteras náufragas y añoré el tiempo que perdí por sierpes que me fingieron ser eterna algarabía.
La sarna hace estragos en las pocas sobrevivientes; renguea lastimosamente la mitad de la majada, arrastrándose las ovejas, como pueden, a algunos metros apenas del corral, paciendo de rodillas, muchas de ellas, por no poder tenerse de pie; y las osamentas colorean por todo el campo, salpicando la llanura de tétricos reflejos, mientras en los alambrados y en los corrales, secan, al viento, los arrugados cueros de epidemia, fúnebres colgaduras de escaso valor, cenefas haraposas de funerales sin cuento, herencia ruinosa para el pastor, que, ni siquiera, por ellas, podrá, con exactitud, tarjar sus pérdidas. Aun en clima benigno, tirita, a veces, el hombre, en su rancho mal construido, ni le faltan goteras al techo.
El cura le decía que compusiera la casa que se le estaba cayendo con las goteras y con los ratones y animales que si habían apoderao d'ella; y Peralta decía: "¿Pa qué, señor?
uando llueve, lo mejor es dejar llover, primero porque es lo más fácil y también porque, generalmente, la lluvia es una bendición de Dios para la campaña; pero sucede que se vuelve plaga cuando dura demasiado, inundando el campo, penetrándolo todo de humedad, traspasando el piso de las habitaciones, calando las ropas y el mueblaje, sin que pueda ni dormir en seco la familia, porque el techo del rancho, cansado de tanto sufrir, está lleno de goteras.