gorrión


También se encuentra en: Sinónimos.

gorrión, a

1. s. ZOOLOGÍA Ave paseriforme de pequeño tamaño, color pardo con la garganta negra y pico cónico y fuerte, que es muy abundante en toda la península Ibérica. pardal
2. s. m. Amér. Merid. ZOOLOGÍA Colibrí, pájaro insectívoro de tamaño muy pequeño.
3. Persona de mal vivir que, en general, se dedica a la delincuencia. maleante, pájaro
NOTA: Nombre científico: (Passer domesticus.)

gorrión

 
m. zool. Ave del orden paseriformes (Passer domesticus), de pequeño tamaño, de pico grueso y rechoncho.

gorrión

(go'rjon)
sustantivo masculino
zoología ave pequeña de plumaje pardo y pico grueso A los niños les gusta alimentar a los gorriones.
Sinónimos

gorrión

, gona
sustantivo

gorrión:

pardal
Traducciones

gorrión

sparrow

gorrión

mossie

gorrión

врабче

gorrión

gorrió, pardal

gorrión

spurv

gorrión

Spatz, Sperling

gorrión

pasero, pirgito

gorrión

varblane

gorrión

varpunen

gorrión

דרור

gorrión

चिड़िया

gorrión

passero, astore

gorrión

참새

gorrión

passer

gorrión

žvirblis

gorrión

mus

gorrión

wróbel

gorrión

pardal, pássaro

gorrión

vrabie

gorrión

sparv, tätting

gorrión

serçe

gorrión

vrabec

gorrión

vrabac

gorrión

スズメ

gorrión

spurv

gorrión

นกกระจอก

gorrión

chim sẻ

gorrión

麻雀

gorrión

麻雀

gorrión

SM
1. (= ave) → sparrow
2. de gorrión (Caribe)
V gorra A2
Ejemplos ?
-Pos bien: a la Trini le gustan dambos, pero como pa ella el Molinete era pan comío y el otro no lo era, pos velay tú, encomenzó la gachí a jacerle cucamonas al Siguirillero, y éste, a quien le gustan toas desde el pelo al tobillo, encomenzó tamién a aletearle a la Trini, y entonces yo, como sabía que yo le gustaba más a Toño que la otra y que a la otra le gustaba más el Molinete que Toño, pos me dije yo pa mí: «Vamos a que ca gorrión se pare ya de una vez en su alero.» Y una mañana que vi a Joseíto más desesperao que un quinto en un calabozo, le propuse que jiciera como que tiraba los chambeles y que yo haría como que él a mí me gustaba como la miel de colmena.
Un gorrión, que mientras piaba saltaba de una a otra rama, sin estarse un momento quieto y moviendo la cabeza a todos lados, era el que charlaba y decía: -El cardador de lana miraba al hablar a sus hijos, pero en particular a un niño de unos doce años, rubio, más encarnado que una de esas cerezas que con tanto placer pico a pesar de los espantajos que pone encima del árbol el hortelano; y el niño levantaba la cabeza y parecía dudar de lo que oía.
También tenía guerra declarada a los insectos, porque a veces encontraba en ellas algún gusanillo que las tomaba por morada; y cuando los veía en el suelo o en las hojas de las flores, los aplastaba, repitiendo lo que decía cuando mataba algún gorrión: -De nada sirven, a no ser para hacer daño.
Broquel de cobertera, espada de a caballo, que antes era cuchillo viejo de limpiar zapatos, que él solía llamar timebunt gatos; y por las manchas de los pies y el anca, natural media blanca, y capa, de un bonete colorado, abierto por un lado; plumas, de un pardo gorrión, cogido por ligereza, pero no por arte.
Proverbios 26 1 COMO la nieve en el verano, y la lluvia en la siega, Así conviene al necio la honra. 2 Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, Así la maldición sin causa nunca vendrá.
Los papagayos anidan en lo carcomido de los árboles palmites en nidos que fueron antes fabricados por otros pájaros, siendo incapaces por sí de hacer aberturas en cosa que se sea por tener los picos muy aguileños: a cuyo defecto la próvida naturaleza les ayudó de la industria con que trabajan otras avecillas llamadas carpinteros, que no son más grandes que un gorrión, pero de tan sutiles y duros picos que no hay herramienta más asegurada para agujerear cualquier árbol por sólido y macizo que sea, donde después de fabricados por éstos, aquéllos toman posesión y se perpetúan en ellos.
Es ese maldito juez, que se desliza por entre las tejas. JANTIAS: !Oh desgracia! Ese hombre se ha convertido en gorrión. Va a volar.
preguntó un jilguero, agitando el plumaje y alisándoselo luego con el pico. -La razón es sencilla, contestó el gorrión. El pobre padre mostraba gran perseverancia en el trabajo, y como su laboriosidad apenas bastaba para dar de comer a sus hijos, no es de extrañar que el rubio pusiera en duda que con perseverancia todo se alcanza.
Diéronle las cerezas más maduras, que el gorrión picoteaba con fruición; y cuando ya sus alas tuvieron bastante resistencia para sostenerle en el aire, el padre le sacó al campo y le dijo: -Gorrioncito, gorrioncito: si me entiendes ve a donde están tus hermanitos y díles que aquí comerán tantas langostas como quieran y se refrescarán chupando el jugo de las cerezas.
Pero, no era así, y malgrado su ingenio y saber, el pobre arquitecto fue tan mal recibido como un gorrión que hubiese tenido la veleidad de alternar con pavos reales.
y me he jugado la piel a balazos varias veces –sacó el revólver–. ¿Ve aquel gorrión? –estaba a cincuenta pasos, levantó el revólver hasta su mentón, apretó el disparador y el sonar al estampido el pájaro se desprendió verticalmente de la rama–.
Por fin uno de ellos echó a volar, volvió a poco rato con un grano de trigo en el pico, entró en la jaula, dió de comer a una de las crías, y mientras él practicaba la operación, se fué el otro gorrión y volvió también cargado de trigo...; en fin, que los dos padres mantuvieron a los pajarillos, ni más ni menos que cuando estaban en el alero del tejado.