gnomo

(redireccionado de gnomos)
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gnomo

(Del lat. moderno gnomus < gr. genomas, el que vive dentro de la tierra.)
s. m. MITOLOGÍA Nomo, ser fantástico con figura de enano y poderes sobrenaturales.

gnomo

(g'nomo)
sustantivo masculino
ser fantástico con forma de enano y poderes sobrenaturales A mi hijo le gustan las historias de gnomos.
Traducciones

gnomo

gnome

gnomo

gnome

gnomo

gnomo

gnomo

GNOME

gnomo

GNOME

gnomo

جنوم

gnomo

GNOME

gnomo

GNOME

gnomo

GNOME

gnomo

GNOME

gnomo

그놈

gnomo

GNOME

gnomo

[ˈnomo] SMgnome
Ejemplos ?
A lo largo de los años fueron interviniendo otros fantásticos personajes del Polo, como gnomos rojos, muñecos de nieve, osos de las cavernas y los dos sobrinos de Karhu, llamados Paksu («Gordo» en finés) y Valkotukka («Peloblanco» en finés), que aparecieron un día de visita por el Polo y se quedaron para siempre.
Mocka (Olivia) Es una niña que se saca raras cosas de la nariz (ej: un palo de golf) El Científico Malvado Un padre que pretende ser un científico malvado y cuando esta apunto de terminar su "invención", es interrrumpido por su hijo, que revela que el científico malvado es solamente un padre que repara un objeto hogareño. Los Gnomos Traviesos Un trío de gnomos que siempre hacen travesuras haciendo que la persona que los mire se desmaye.
De la tecno-ciudad de Gnomeregan, los astutos gnomos, han enviado a sus hábiles pilotos e ingenieros en socorro de la Alianza, junto con sus poderosos tanques de vapor y autogiros.
No solamente compuso música para zarzuelas, también escribió música de cámara (cuatro cuartetos) y sinfónica, como Fantasía Morisca y el poema sinfónico Los gnomos de la Alhambra.
Podía interpretar el vuelo de los cuervos, el rumbo de los peces y las ideas ciegas de los hombres, y predecía todas las cosas que sucedían después." Se decía que Merlín tenía contactos con las hadas, los gnomos, e incluso con los dragones; se le considera el único hombre que se ganó el respeto y la admiración de estos monstruos, no sólo por su bondad y sabiduría sino por sus dotes artísticos (fue un maestro de la poesía y la literatura).
Los nobles dragones rojos han sido forzados a pelear por la Horda y se han enfrentado, apoyados por los zeppelines goblins, en gigantescas batallas contra los autogiros de los gnomos, los jinetes de grifos de los Martillo Salvaje y los Forestales Elfos.
Muchas obras prescinden mayoritaria o totalmente de criaturas fantásticas, como Leyendas de los Otori, mientras que en otras son la base de la propia historia, por ejemplo, la trilogía El éxodo de los gnomos de Terry Pratchett.
Acordose a tiempo, sin embargo, de una ley muy conocida, aunque rara vez aplicada, en el mundo sobrenatural habitado por aquellas deidades impalpables amigas del hombre y obligadas con frecuencia a doblegarse a sus pasiones, tales como las hadas, gnomos, las salamandras, las sílfides, los silfos, las nixas, los ondinos y las ondinas -quiero decir de la ley que concede a las hadas, en casos semejantes, o sea en el caso de haberse agotado los lotes, la facultad de conceder otro, suplementario y excepcional, siempre que tenga imaginación bastante para crearlo de repente.
¿Qué red delicadísima inventará el sabio para pescar ondinas, cazar silfos ó sacar á los infatigables gnomos de las entrañas de la tierra?
El mar era de un azul negruzco y aparecía salpicado de barcos de vela, y en la era mujeres maduras, doncellas y niños, recogían lúpulo y lo metían en un gran tonel; los jóvenes cantaban canciones, mientras los viejos narraban cuentos de duendes y gnomos.
Monasterio tendió el brazo, brilló la batuta en un rayo de luz verde, y al conjuro, surgieron como convocadas, de una lontananza ideal, las hadas invisibles de la armonía, las notas misteriosas, gnomos del aire, del bronce y de las cuerdas.
Era un hombre basto, de rostro grueso y sin ojos, cuya pesada panza se desplomaba sobre sus muslos, cuya piel estaba toda dorada e ilustrada, como por un tatuaje, con multitud de figurillas movedizas, que representaban las formas múltiples de la miseria universal Había hombrecillos macilentos que se colgaban voluntariamente de un clavo; había gnomos chicos y deformes, flacos, que pedían limosna más con los ojos suplicantes que con las manos trémulas, y también madres viejas con abortos agarrados a las tetas extenuadas, y otros muchos más había.