glíptica

glíptica

(Del gr. glyptikos < glypho, esculpir.)
1. s. f. ARTES DECORATIVAS Técnica y arte de grabar las piedras finas.
2. ARTES DECORATIVAS Técnica y arte de grabar en acero los cuños para monedas, medallas y sellos.

glíptica

 
f. Arte de grabar las piedras finas y también los cuños destinados a la acuñación de monedas y medallas.
Ejemplos ?
Reapareció con el Renacimiento la glíptica greco-romana, que se había olvidado casi por completo durante la Edad Media en la labra de piedra finas (salvo algunas muestras de arte bizantino), y desde el siglo XVI se labraron preciosos camafeos de gusto clásico, tan perfectos que, a veces, llegan a confundirse con los antiguos.
El arte de producir camafeos y otros objetos como entalles se llama glíptica (del griego glypho, grabar) y es una forma especial del arte de la Escultura.
Entrs su principales obras se puede citar un volumne sobre los bronces descubiertos en Olimpia, obras sobre glíptica y cerámica griega y sobre todo las Meisterwerke der griechischen Plastik (Obras maestras de la escultura griega), libro publicado en Berlín y Leipzig en 1893.
pues aunque mucho antes fabricaban y vendían productos los industriales y mercaderes fenicios su arte no pasaba de ser una mera imitación del egipcio o asirio y parece que incluso entonces se consideraban sus artículos como originarios de los artistas que les servían de modelo. Desde dicho siglo se descubre en las obras fenicias de estatuaria, glíptica, orfebrería, etc.
Las áreas de especialización de la biblioteca de especialidad incluyen: informes de las excavaciones arqueológicas en la Tierra de Israel y los países vecinos, entre ellos el antiguo Cercano Oriente, Egipto, Anatolia, el mundo en torno a los mares Mediterráneo y Negro, el arte antiguo, numismática, historia antigua, las fuentes históricas, informes de peregrinos; epigrafía, glíptica, etc.
Desde la invasión de los bárbaros quedó olvidado casi por completo en Occidente el cultivo de la glíptica en lo que se refiere a piedras finas pero se utilizaron las gemas anteriormente labradas por griegos y romanos aplicándolas sin estudio a objetos preciosos y de adorno especialmente, sortijas.
C., los antepasados de los mitanios se desvincularon de sus hermanos indoiranios y se dirigieron hacia la Alta Mesopotamia, mientras los demás lo hacían hacia la India, donde llegarían a dominar a la población aborigen, pese a hallarse ésta en un estadio de civilización mucho más avanzado que el de sus dominadores, una civilización plenamente urbana, dueña de una escritura propia e incluso de un arte refinado, particularmente en el terreno de la glíptica (la llamada cultura de Mohenjo Daro).
La glíptica llegó a su apogeo en el tercer periodo en Grecia en el siglo de Pericles y en la Antigua Roma en el reinado de Augusto.
Sólo algunos reyes asirios mandaron realizar estatuas de bulto redondo, siendo mucho más frecuentes las de pequeño tamaño, de terracota o incluso de bronce o materiales preciosos (piedras finas -glíptica-, metales, etc.
Estas piedras se llamaban abraxas, según la palabra en letras griegas que se lee en todas ellas y según otros, piedras basilidianas, nombre que reciben por creerlas simbólicas de la secta de Basilides. La glíptica casi desapareció después del Imperio romano pero volvió a reaparecer en el siglo XV en Italia.
Ha pasado en la Antigüedad por tres grandes fases: En la primera, se limitan a grabar pictogramas sobre piedras más o menos duras para que sirvieran de signos o sellos a los altos dignatarios, sacerdotes o reyes. Este primer periodo de la glíptica abraza las dos mayores y más antiguas civilizaciones: la del Antiguo Egipto y la de Sumeria.
En los comienzos del segundo periodo encontramos los fenicios, la Antigua Grecia y los etruscos. En estos pueblos, la glíptica empezó a convertirse en verdadero arte.