gigantomaquia

gigantomaquia

(Del gr. gigantomakhia.)
s. f. MITOLOGÍA Combate o pelea de gigantes contra los dioses griegos antiguos.

gigantomaquia

 
f. Descripción figurada y artística de un combate entre gigantes, esp. de los Gigantes contra los dioses.
Ejemplos ?
Aparecen esencialmente en el episodio de la Gigantomaquia (o 'Guerra con los gigantes'), en la que se enfrentaron a los dioses del monte Olimpo, intentando llegar a ellos apilando las dos cadenas montañosas de Tesalia, Pelión y Osa, una sobre la otra.
En el lado norte se desarrolla una larga y movida Gigantomaquia, en la que participan muchas divinidades del Olimpo: Apolo, Artemisa, Hefesto y Ares, entre otras.
Esta batalla parece ser sólo una imitación de la revuelta de los dioses griegos contra los Titanes, la Titanomaquia. Según Pausanias, para los arcadios la Gigantomaquia tuvo como escenario la cuenca del río Alfeo.
Turios, un gigante que luchó con Heracles. Gigantomaquia ('Guerra de los Gigantes'); Cíclopes; Hecatónquiros; Jotunos (gigantes de la mitología nórdica); Nephilims (gigantes bíblicos) Jentilak (gigantes vascos) de cerámica griega; en Theoi..
Como dato curioso, al hundirse el Titanic y el Britannic (ex Gigantic) y quedar solo el Olympic, ocurrió algo parecido a la mitología griega: los Titanes y los Gigantes fueron sometidos y enviados al tártaro (parte más profunda del inframundo) por los dioses olímpicos (en la Titanomaquia y Gigantomaquia, respectivamente), y al final solo vivieron y gobernaron los Olímpicos.
Recurrió a Vulcano, quien le abrió la cabeza de un hachazo, surgiendo de ella Minerva, armada y en unos años que le permitieron ayudar a su padre en la Gigantomaquia (guerra contra los Gigantes), donde se distinguió por su valentía.
Esta versión queda atestiguada en una interpolación a Trabajos y días (169b-e ó 173a-e según las ediciones), y en algunos versos de Píndaro (Olímpica II, 70ss). Los Hecatónquiros quedaron montando guardia sobre los prisioneros. Gigantomaquia Altar de Zeus Higino: Fábulas (Fabulae).
Se la conoce también como la Batalla de los Titanes o la Guerra Titánica. Es confundida por algunos autores (como Ovidio) con la Gigantomaquia a pesar de las múltiples diferencias entre ambas.
Algunos mitos sostienen que al final Hera se hizo amiga de Heracles por salvarla de Porfirión, un gigante que intentó violarla durante la Gigantomaquia, y que incluso le dio a su hija Hebe como prometida.
Ante estas preguntas cruciales de la Ciencia del ser, preguntas que apuntan a su núcleo más íntimo y definitorio, el filósofo trata de hacer ver cómo sus más insignes cultivadores se han alineado en dos diferentes bandos, opuestos e irreconciliables, dando lugar así a una verdadera “gigantomaquia”, a dos tradiciones clásicas y antitéticas de la Metafísica: la tradición empirista y “existencialista” y la tradición racionalista y “esencialista”.
Se podría tratar de una gigantomaquia (los gigantes son los únicos en principio en combatir con los «roqueños»), pero es un gigantomaquia extraña, puesto que los dioses son espectadores.
Representa una gigantomaquia, con una sola de las doces figuras de que consta (un gigante en bastante buen estado de conservación.