gigantesco

(redireccionado de gigantesca)
También se encuentra en: Sinónimos.

gigantesco, a

(Del fr. gigantesque < ital. gigantesco.)
1. adj. De los gigantes.
2. Que es muy grande la secuoia es un árbol gigantesco; han realizado una obra gigantesca. ciclópeo, enorme

gigantesco, -ca

 
adj. Concerniente a los gigantes.
fig.Excesivo o muy sobresaliente en su línea.

gigantesco, -ca

(xiγan'tesko, -ka)
abreviación
que es muy grande en tamaño una colección de libros gigantesca
Traducciones

gigantesco

giant, gigantic, mammoth

gigantesco

riesig, gigantisch

gigantesco

gigantesco, gigante

gigantesco

جَسِيم

gigantesco

obrovský

gigantesco

kæmpestor

gigantesco

jättiläismäinen

gigantesco

géant

gigantesco

divovski

gigantesco

巨大な

gigantesco

거대한

gigantesco

gigantisch

gigantesco

kjempestor

gigantesco

olbrzymi

gigantesco

gigante

gigantesco

jätte-

gigantesco

สูงใหญ่

gigantesco

dev gibi

gigantesco

khổng lồ

gigantesco

庞大的, 巨人

gigantesco

гигант

gigantesco

巨人

gigantesco

ענק

gigantesco

ADJgigantic, giant antes de s
Ejemplos ?
Tan grande fue mi espanto que sin darme cuenta corrí y corrí; miraba violentamente hacia atrás y veía como la gigantesca alimaña me venía persiguiendo; su hocico abierto dejaba ver unos brillantes y filosos colmillos dispuestos a devorarme y su lengua parecía una enorme boa que se movía golosa.
Allí lo esperaba una mujer robusta y gigantesca, provista de un cornudo casco en su cabeza y trenzas al aire, que lo tomó guerrillera entre sus brazos y tratándolo como a un nene, lo acurrucó en sus enormes pechos e intentó darle de mamar.
Durante incalculables milenios el TEOTL, IPALNEMOHUANI, se encontró solo, desnudo de apariencias, emanando extraños vapores y gases, hasta que sin saber cuándo, explotó aterrante, como despidiendo rayos de fuego hacia el cosmos, irradiando luces; chispeando por doquiera; centellante, eléctrica y magnética, cual gigantesca culebra enfurecida.
Este fenómeno de éxodo rural que todos notamos, nos lo descubren en toda su gigantesca gravedad las estadísticas, según las cuales la población rural venezolana descendió del 65 por ciento en 1936 al 45 por ciento en 1950.
Yo sólo he visto morir bajo el peso de una roca gigantesca que cayó de aquella montaña, a un zorrito prieto, lagañoso, tembeleque, de hocico sucio, orejas caídas y mugrosas, la cola pelada y tan, pero tan flaco, que apenas podía tenerse en pie de pura hambre...
Cercano corría un río de aguas amarillas; un abundante pasto café contrastaba con un cielo anaranjado donde un sol verde teñía a las nubes con su color y las convertía en magenta. La puerta por lo cual había escapado se veía como una simple cueva en una gigantesca montaña.
La curiosidad se volvió a apoderar de mí y sin poder evitarlo, en unos instantes más, me vi delante de la imponente construcción. La gigantesca puerta, como de veinte metros de alto, se encontraba abierta.
Lo primero que hicieron fue crear a cuatro hombres musculosos y altísimos; Luego penetraron por debajo de la tierra para hacer cuatro horadaciones y salieron a la superficie donde se convirtieron en árboles enormes, de tronco gruesísimo y de altura gigantesca.
Proseguimos por ahí hasta un pequeño pasillo; en el fondo se alzaba otra gigantesca puerta y roncamente me dijo uno de ellos: —Aquí está el pasadizo de la curiosidad, entra.— Ordenó mientras abría con sus manos escamosas la puerta del inicio.
Con grandes adobes fabricados en un lugar llamado TLALMANALCO comenzaron a construir aquello que sería admiración de los siglos: Una gigantesca pirámide, que poco a poco fueron incrementando su descomunal tamaño.
Pero cuando estuvo arriba, a pesar de su gigantesca fortaleza, se le vio que temblaba como en un gran choque eléctrico, como electrocutándose, y de ese impacto brotaban tantos rayos, cuyos truenos se escuchaban a cientos de kilómetros de distancia, que pronto la pirámide se desquebrajó y desgarró parte de la durísima piedra que arrasó con los hermanos de XELHUA y los mató.
EL POPOCATÉPETL Y LA IZTACCÍHUATL Hace tantos, pero tantos años, tantos, que ni siquiera alguien lo sospecha a veces, todos los cerros, montes y montañas que rodean a nuestra tierra llamada antiguamente ANAHUAC, es decir, la región rodeada de agua, no existían. Lo que hoy vemos en la gigantesca ciudad de México se miraba tan distinto entonces.