genio-

genio-

 
Prefijo procedente del gr. géneion, mentón.
Ejemplos ?
- ¡Pedís un imposible! -respondió el Prior. - Pues bien: ¿sabéis de alguna otra obra de ese malogrado genio? ¿No podréis recordar su nombre?
-¡Yo no me quedo sola con este señor! -gritó la gallega-. ¡Su genio de demonio póneme el cabello de punta, y háceme temblar como una cervata! -Descuida, hermosa...
A él, joven, en la tierna flor de una noble juventud, niño de ingenuos pensamientos, la risueña Afrodita le levantó llevándoselo por los aires y le colocó en sus sagrados templos, servidor secreto de su santuario, genio divino.
Así, pues, señá Dolores, y usté, señá Robustiana, y tú, Clotildilla, por tu salú que no te sus vayáis a dir de la lengua con él, mía que tu Paco tiée el genio mu súpito y el haberos yo dicho lo que sus he dicho podría costarme a mí un ojito de la cara.
El poderoso genio de las generaciones, más veloz que el ave, que la flecha, que todo lo terreno capaz de volar, lo llevó a los espacios, donde rayos, de estrella a estrella, unían entre sí los cuerpos celestes; nuestra Tierra giraba en el aire tenue, y aparecía una ciudad tras otra.
Este genio, nacido en la patria de Dante y de Galileo, miraba más allá del mare magnum de los romanos, que los geógrafos antiguos poblaban de sirtes destructores y de voraces monstruos, un cielo más puro que el de Europa, un suelo más rico y lleno de maravillas.
Porque consigo no lleva mas que sus costumbres y hábitos, que son, se dice, la causa de su felicidad o de su desgracia, desde el primer momento de su llegada al paraje, al que, se dice, que cuando una muere le conduce el genio que le ha guiado durante la vida, un paraje donde los muertos se reúnen para ser juzgados, a fin de que vayan a los infiernos con el guía, al que se le ha ordenado adónde tiene que llevarlos.
Preciso ha sido que el genio y la constancia de Humboldt mostrasen al mundo las maravillas que por tres desgraciados siglos habían mirado los españoles con indiferencia: preciso ha sido, que un sabio y laborioso francés desenvolviese y aclarase las investigaciones de Azara, para que llegasen a alcanzar la importancia que tienen en el día, como acertadamente se ha dicho ya entre nosotros.
El genio y la imaginación española pueden compararse a un extendido lago, monótono y sin profundidad, jamás sus aguas se alteran, ni perturban la indolente tranquilidad de las naves que le surcan.
El alma temperante y sabia sigue voluntariamente a su guía y no ignora la suerte que le espera; pero la que está clavada a su cuerpo por las pasiones, como antes dije, sigue mucho tiempo unida a ellas, lo mismo que a este mundo visible, y sólo después que se ha resistido mucho es arrebatada a la fuerza y contra voluntad por el genio que le ha asignado.
Sobre la realidad de las cosas, en la atmósfera más pura de la región social, mueve sus alas un genio que nunca desampara a los pueblos, que mostrando al hombre la nada de sus obras, le impele siempre hacia adelante, y señalándole a lo lejos bellas utopías, repúblicas imaginarias, dichas y felicidades venideras, infúndele en el pecho el valor necesario para encaminarse a ellas, y la esperanza de alcanzarlas.
CAPÍTULO I Cual genio colosal escapado de una lámpara maravillosa, la noche expandía sus espeluznantes manazas sobre la ciudad y en rítmicos y voluptuosos pases mágicos la iba envolviendo entre sus nebulosos abrazos.