gemela

gemela

s. f. BOTÁNICA Planta arbustiva de hojas persistentes, flores blancas por dentro y rojas por fuera, muy olorosas. jazmín de Arabia
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

gemela

jumelle

gemela

gemella
Ejemplos ?
Y ve a continuación "La caja de Pandora", pinchurrienta bodega de pollos pasados a la historia por manos extrañas y despiadadas; le sigue, como gemela de la anterior, "El Edén", accesoria destinada a la venta de fruta y legumbres de dudoso origen.
Nada me dice el grosero decir del humano idioma, ni cuando dice paloma ni cuando dice lucero. ¿Cómo bosquejar tu alteza con pobre imagen oscura que ofrezca Naturaleza, si no hizo Dios criatura gemela tuya en pureza?
La justicia y la paz se dan un ósculo de amor, se abrazan y se estrechan de tal manera, que la una llega á ser gemela de la otra, ó bien, consecuencia, la paz, de la justicia.
Bajo ella está, no haciendo al resto agravio, la boca de cinabrio húmeda y blanda; que, al abrir y cerrar el dulce labio, muestra de perla en él gemela banda; de allí sale una voz de son tan sabio que el más tosco y más duro pecho ablanda; la risa es tal que en el terrestre piso descubre a voluntad el paraíso.
El hada con buen humor, es decir, una humorada, se quitó el color de humo al volver a ser humana y al recobrar la humildad, humorista humanitaria, sin más humíferos gestos tan solo dijo humectada: -Pajaritos a volar; aquí el cuento va a acabar y en bien de la humanidad no me vuelvo más a ahumar. Magia gitana Una gitana gemela gime al dolerle una muela; su hermana gira una gema y le dice que no tema.
La hija risueña y santa, gemela de serafines, libélula en mis jardines quizás y en mi feudo infanta; la que pudo dar al alma fe, vigor al esfuerzo, tino al obrar, ¡la que no vino por mucho que la llamé!
La hermosa acracia, esa idea magna, hará justicia a la mujer; para la acracia no existe raza, color no sexo. Hermana gemela de nuestra madre Natura, da a cada uno lo que necesita y toma de cada uno lo que puede dar de sí.
Aquí ahora con su gemela prole visto he a una leona”...
Y, tomando uno de los extremos de la pieza, añadió: Toma tú el otro extremo. Y Jesús suspendió la pieza, y la hizo igual a la pieza gemela, diciendo a José: Haz ahora lo que te plazca.
En vano, al menos, busqué la joya gemela echada de menos — es decir, la otra piernecilla — en la santa cercanía de su encantador, gracioso, abanicado y revoloteante tutú oropelado.
Después el padre de los dioses con su santa esposa y sus nacidos advino, en el cielo a ti solo, Febo, dejándote, y a tu gemela a la vez, la que honra los montes del Idro: 300 pues a Peleo, contigo al par, tu hermana despreció y de Tetis las teas no quiso celebrar, conyugales.
No, no nos odiamos aunque nos arranquemos las entrañas, porque el trabajo nos mezcla con una energía superior a las que aparentan dirigirnos, energía gemela de la que hace morderse y herirse a los sexos fecundos.