Ejemplos ?
Vendrás a mis alcázares de oro por los largos caminos visionarios. Te conduce una estrella, y un tesoro de gemas portas en tus dromedarios.
Venía armada del metal más fino que ornaban gemas de muy varia veste: rubí encarnado, topacio cetrino, verde esmeralda y corindón celeste.
Al vibrar sonoroso del clarín de la fama prosiguieron los pueblos su carrera triunfal, enardecidos todos por esa sacra llama que hizo la Esparta grande y de Roma inmortal. Levantaron palacios enjoyados con oro, y gemas brilladoras...
Metales Preciosos, al oro, la plata y el platino; X. Piedras Preciosas, las gemas siguientes: aguamarinas, diamantes, esmeraldas, rubíes, topacios, turquesas y zafiros; XI.
Las gemas han salido de sus antros para brillar sobre el cuerpo de las mujeres, y las rocas han abandonado su inmemorial asiento para convertirse en viviendas humanas; el hierro, el carbón y el otro están con nosotros; mas, ¿qué es lo que conocemos del planeta?
La razón principal de por qué las gemas y los metales preciosos fueron anteriormente usados como ornamentos parece haber sido el gran valor convertible que tenían, que los hacía símbolos de riqueza e importancia, y consecuentemente un medio favorito para la ostentación social.
Desde ese momento, todo lo bueno o deseable, por encima de lo que pudiera servir para la mínima subsistencia de los trabajadores, fue sistemática y exhaustivamente recogido por los capitalistas, para ser intercambiado con países extranjeros por oro y gemas, sedas, terciopelos, y plumas de avestruz, para los ricos.
Poco a poco el trato diario con las gemas llegó a hacerle amar las tareas del artífice, y seguía con ardor las íntimas delicadezas del engarce.
Tomó un cofrecillo de marfil, hizo girar la llavecita, levantó la tapa. En un fondo aterciopelado centelleaban pequeños cristales azules, gemas de biseles amarillos, poliedros de agua.
La pérdida por parte de las gemas y metales preciosos del glamour que les pertenecía como formas de riqueza concentrada, dejó libre al gusto para juzgar el valor estético real de los efectos ornamentales obtenidos mediante trozos de piedras brillantes y chapas y cadenas y aros de metal que colgaban por la cara y el cuello y los dedos, y parece que muy pronto se estuvo de acuerdo en la opinión de que semejantes combinaciones eran de salvajes y realmente nada hermosas en absoluto." "Pero ¿qué ha sido de todos los diamantes y rubíes y esmeraldas, y las joyas de oro y plata?" exclamé.
Los dibujos, que eran obra de los más famosos artistas de la época, habían sido sometidos a su aprobación meses antes, y él había dado órdenes para que los artífices trabajaran día y noche a fin de ejecutarlos, y para que en el mundo entero se buscaran gemas dignas de su traje.
¡Oh, piedras rutilantes, espléndidas e invulnerables, vívidas gemas que dormisteis por siglos enteros en las entrañas del planeta, delicia del ojo, símbolo y resumen de las riquezas humanas!