gaviota

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gaviota

(Del lat. gavia.)
s. f. ZOOLOGÍA Ave caradriforme marina, de color gris en el dorso con manchas negras en las alas y blanco en el vientre, alas y pico largos y patas palmeadas, que suele anidar en acantilados, aunque algunas especies pueden desplazarse tierra adentro. gavina
NOTA: Nombre científico: (Larus, Rhodostethia, Rissa y Stercorarius.)

gaviota

 
f. zool. Nombre común de varias aves del orden caradriformes, del género Larus. Son aves marinas de alas largas y robustas, pico más o menos curvo y cabeza ovalada.

gaviota

(ga'βjota)
sustantivo femenino
zoología ave palmípeda marina de 0,5 m de longitud aproximadamente, plumaje blanco y gris, y pico fuerte amarillento Las gaviotas viven cerca de la costa.
Sinónimos

gaviota

sustantivo femenino
Traducciones

gaviota

Möwe

gaviota

mouette

gaviota

gabbiano

gaviota

чайка

gaviota

racek

gaviota

havmåge

gaviota

lokki

gaviota

galeb

gaviota

カモメ

gaviota

갈매기

gaviota

zeemeeuw

gaviota

måke

gaviota

mewa

gaviota

gaivota

gaviota

fiskmås

gaviota

นกนางนวล

gaviota

martı

gaviota

chim hải âu

gaviota

海鸥

gaviota

SF
1. (= ave) → seagull
gaviota argente, gaviota argénteaherring gull
2. (Méx) (hum) → flier
Ejemplos ?
Había en la entrada, clavado sobre la arena, un hueso de ballena, atado a él un jumento lanoso y viejo, al lado una tortuga, pesada como matrona reflexiva y en todas partes un perro pelado y celebrafiestas, y dos gaviotas gritonas.
PRELUDIO De mis lacerias nacerán gaviotas, de mis miserias brotarán palomas, de mis tristezas surgirán sonrisas y de mi sombra emergerán aromas.
a qué puedo aspirar, si me cancelan fuegos; si agotan mis gaviotas su pregón de vuelos y sólo queda olvido gris en tanto incienso… Y si ya no espero vivir para el incendio, mejor serán los trece cirios por mi duelo.
pero votiva de mi esperanza… LIVIANDADES Tendidas a lo largo mis manos despertaron y en un desgajamiento sus dedos se tornaron anhelos de gaviotas, fragancia de mañanas, aromas de mandiocas matices de agua clara.
Visión que otorga quietud, planicie que embelese el alma; oleaje que brinda en su esencia, el sosiego que otorga esperanza. Gaviotas y embarcaciones, aromas de añoranzas; susurro que brinda el viento, al azotarse en su aguas.
Nadie presenció el drama aparte las chillonas gaviotas y los peces del fondo, y aún éstos no lo vieron bien, pues huyeron asustados cuando el agua invadió la barca que se hundía.
Blandos marinistas de salón, que sobresalís en los «cuatro toques» figurando una lancha con las velas desplegadas, o un vuelo de gaviotas de blanco de zinc sobre un firmamento de cobalto; y vosotros, platónicos aficionados al deporte náutico, los que pretendéis coger truchas a bragas enjutas..., no contempléis el borrón que voy a trazar, porque de antemano os anuncio que huele a marea viva y a yodo, como las recias «cintas» y los gruesos «marmilos» de la costa cántabra.
Idealiza, ten el anhelo del águila o de las gaviotas; ya volverás al duro suelo, Ícaro con las alas rotas… Un palimpsesto es nuestra vida: Dios en él borra, escribe, altera… mas la última hoja es conocida: una cruz y una calavera… Señor, cual Goethe no te pido la luz celeste con que asombras: dame la noche del olvido: yo quiero sombras, sombras, sombras… ¡Estoy sediento, no de humano consuelo, para mi aflicción: quiero en el lirio de tu mano abandonar mi corazón!
Ella misma se explicó con el encogido de Tomás, que no le gustaba ni pizca, pero que al fin era cosa de mar, un pescador como ella, empapado en agua salobre y curtido por el aire marino, que trae en sus ondas vida y vigor. Y se casaron, y la pareja de gaviotas se pasa el día en la lancha, contenta, porque al ave le gusta su pobre nido.
Me acerqué a ellas y seguí andando justo a lo largo de la raya que su flujo y reflujo dejaba en la arena gruesa, salpicada de retazos de largas plantas marinas, restos de caracolas y cintas serpenteantes de los carrizos. Gaviotas de alas puntiagudas y grito plañidero llegaban con el viento desde la lejana sima del aire, remontaban el vuelo, blancas como la nieve en el cielo gris nublado, se desplomaban verticalmente y, lo mismo que si saltaran de ola en ola, volvían a alejarse y a desaparecer en destellos plateados entre las franjas de espuma arremolinada.
allá donde se encuentren -si se encuentran- comprendan el dolor de ver las aulas enmierdadas de falacias y acepten nuestro planto: ¡Qué bien que murieron sus gardenias para no agonizar entre los ascos de la porquería! ¡Qué bien que sucumbieron sus gaviotas para no derrumbar sus altos vuelos ante tanta harpía!
Embarcación que iluminas a las piscinas divinas: en tu irisada presencia mi humanidad se esponja y se anaranja, porque en la muda eminencia están anclados contigo el vuelo de mis gaviotas y el humo sollozante de mis flotas.