gavilla


También se encuentra en: Sinónimos.

gavilla

(Probablemente del lat. cavus, hueco entre las manos.)
1. s. f. AGRICULTURA Conjunto de ramas, mieses o cañas mayor que el manojo y menor que el haz. fajo, haz, manojo, mazo
2. Reunión de personas, en especial de baja condición social. banda, cuadrilla, manada, panda, pandilla

gavilla

 
f. Haz pequeño de sarmientos, cañas, etc.
fig.Junta de muchas personas, y comúnmente de baja suerte.
Sinónimos

gavilla

sustantivo femenino
1 haz*, mostela.
2 pandilla, cuadrilla.
La voz gavilla se toma comúnmente en sentido negativo; por ejemplo: una gavilla de rufianes, de malhechores, de rateros, etcétera.

gavilla:

hazhato, manojo, pandilla, cuadrilla,
Traducciones

gavilla

Bündel

gavilla

sheaf

gavilla

fascio, covone

gavilla

gavilla

kärve

gavilla

gavilla

gerbe

gavilla

сноп

gavilla

SF
1. (Agr) → sheaf
2. (= pandilla) → gang, band
Ejemplos ?
Un gauchito ladino, merodeador, oficial de preboste, justicia de partido, tropero de votos electorales, contrabandista, jefe de gavilla en sus mocedades; no se le conoce ni aun nacionalidad exacta, pues hay quien asegura que es uruguayo y da visos de certidumbre a esta afirmación el hecho de que sus padres han estado y están radicados en tierra oriental.
La Patria esta en peligro: he aquí el momento que necesitabais para desplegar vuestra energía, y acabar de romper el yugo opresor. Una gavilla de esclavos, auxiliados de nuestros enemigos domésticos, ha invadido a Concepción.
Manceba, encubridora y espía de ladrones; esperándolos al acecho para avisarlos, o a domicilio para esconderlos; ayudándolos y hasta acompañándolos, se ha visto a la mujer; pero la Pepona no ejercía ninguno de estos oficios subalternos; era, reconocidamente, capitana de numerosa y bien organizada gavilla.
Pero si en Marineda se ignoraba la presencia de tales elementos, se murmuraba en voz baja que en El Ferrol funcionaba una «gavilla» seria y organizada, y formaban parte de ella personalidades cuyos nombres se susurraban, sin decirse claramente: ¡tal asombro y escándalo envolvía la directa acusación!
Cuando el señor descendió de su castillo de Préchonnet, y vio aquella mole en medio de su hermoso trigal, montó en cólera y mandó a toda su gente que se levantase aquella gavilla de allí.
El galgo, que era listo, estuvo al punto al cabo de que la Zorra le iba a jugar una de sus pasadas a la bonachona de la Vejeta, y le dijo: -Siegue usted el trigo, métalo en la era y escóndame usted a mí en una gavilla, sin dejar más descubierto que un ojo, para que pueda ver lo que pase.
Habiéndose en esto acercado a la gavilla en que estaba escondido el galgo, al ver entre la paja el ojo que tenía descubierto, dijo: -¡Ay, qué uva!
Entre otros, tuvo que hacer con una gavilla de media docena de gauchos engreídos por larga impunidad, que se habían hecho, con sus robos, de toda una estancia, bien poblada de haciendas.
El servicio se lo permitía, pues no pecaba de complicado, reduciéndose a colocar ante los comensales un mollete de pan gigantesco, a sacar de la alacena vino y loza, a empujar descuidadamente sobre el mantel el tarterón de barro colmado de patatas con unto. -Señorito Javier -preguntó en una de estas maniobras-, ¿qué oyó de la gavilla que anda por ahí?
¿A ver si le mandaban a soltar andaluzadas a otra parte? ¡Que se enzarzase con la gavilla y su capitana, y ya le freirían el cuerpo!
¡Bah! No olvidemos que en la gavilla formidable había médicos, boticarios, oidores, señorío... El mayor de los Tomé se impresionó de tal suerte, que murió al poco tiempo, dejando toda su fortuna a los hospitales y por su alma.
Uno que otro comerciante, enterado a su vez, avisaba siempre demasiado tarde la llegada del gaucho a su pulpería; no sólo porque éste presentábase siempre de sorpresa, sino al frente de la gavilla que se dispersaba al partir, dejando, probablemente, espías en el contorno.