gavilán


También se encuentra en: Sinónimos.

gavilán

(Probablemente del gótico gabila.)
1. s. m. ZOOLOGÍA Ave rapaz diurna accipítrida, esbelta, con el vientre pardo rojizo el macho y gris la hembra, que se alimenta sobre todo de pajarillos que son capturados al vuelo. espavarán
2. MILITAR Cada uno de los dos hierros que salen de la guarnición de la espada y forman la cruz.
3. Cualquiera de los dos lados del pico de la pluma de escribir.
4. AGRICULTURA Hierro cortante de la aguijada con que se limpia y desbroza el arado.
5. Méx., Cuba, Chile, P. Rico Uñero, borde de la uña, en especial la del dedo gordo del pie que se clava en la carne.
NOTA: Nombre científico: (Accipiter nisus.)

gavilán

 
m. zool. Ave del orden falconiformes, de la familia accipítridos (Accipiter nisus), de unos 20 cm de longitud. Su plumaje es de color gris pizarra por el dorso y blanco con franjas en la zona ventral.
Cada uno de los hierros que forman la cruz de la guarnición de la espada.
Cualquiera de las puntas de la pluma de escribir.
En la escritura, rasguillo hecho al final de una letra.
Uñero que se introduce en la carne.

gavilán

(gaβi'lan)
sustantivo masculino
zoología ave rapaz diurna parecida al halcón, pero con las alas y la cola redondeadas, de plumaje pardo, rojizo y gris domesticar un gavilán
Sinónimos

gavilán

sustantivo masculino
1 (ave) esparver, esparaván.
2 arriaz*.
En la espada.

gavilán:

garfiohierro, eaparaván (NoRAE),
Traducciones

gavilán

sparrow hawk

gavilán

sparviero

gavilán

SM
1. (= ave) → sparrowhawk
2. [de pluma] → nib
3. [de espada] → quillon
4. (LAm) (= uñero) → ingrowing toenail
Ejemplos ?
He aquí también a los jefes llamados Gavilán, Opresión; he aquí su poder: el hombre moría en camino de lo que se llama muerte súbita, viniéndole la sangre a la boca; entonces él moría, vomitando la sangre; a cada uno el cargo de romper la garganta, el corazón del hombre, para que muriese en camino, haciéndole llegar de repente a la garganta mientras marchaba; tal era el poder de Gavilán, Opresión.
Dos son los enemigos de quienes en gran manera lo temo todo en toda la tierra: el gavilán y la comadreja, que me causan terribles pesares; y también el luctuoso cepo, donde se oculta traidora muerte.
Podrá retardarla, pero no evitarla. El gavilán caerá al fin sobre su presa. La propiedad hipotecada quedara en sus manos por menos de nada.
Y como el gavilán de ligeras alas se arroja desde altísima y abrupta peña, enderezando el vuelo a la llanura para perseguir a un ave; de aquel modo apartóse de ellos Poseidón, que bate la tierra.
Díjome la moza, en habiéndome quitado la carne: Andad Gavilán, o como os llamáis, y decid a Nicolás el Romo, vuestro amo, que no se fíe de animales, y que del lobo un pelo, y ése de la espuerta .
La serpiente fue encontrada por el Gavilán, gran ave; al instante la serpiente fue tragada por el gavilán, quien poco después llegó a lo alto del juego de pelota.
Descendió de los montes Ideos, semejante al gavilán que mata a las palomas y es la más veloz de las aves, halló al divino Héctor, hijo del belicoso Príamo, ya no postrado en el suelo, sino sentado: iba cobrando ánimo y aliento, y reconocía a los amigos que le circundaban, porque la anhelación y el sudor habían cesado desde que Zeus decidiera animar al héroe.
Desde entonces el gavilán tomó por alimento, se comió a las serpientes en las montañas. Al llegar, el gavilán se posó en el reborde del del juego de pelota en donde se divertían en pelotear Maestro Mago, Brujito.
que eran hembras de mu- cho juego y curtidas en el peligro; pero chillaron recio y sos- tenido, y como palomas asustadas por el gavilán corrieron á refugiarse en la huerta, encerrándose en ella á tranca y cerrojo.
Él era, sí, por el cruzado embozo asomando el semblante macilento, con ceño torvo y fatigado aliento, cubierta de sudor la osada frente, y empuñando el acero refulgente hasta el torcido gavilán sangriento.
Hacedor de Abscesos, Hacedor de Ictericia, Varilla de Huesos, Varilla de Cráneos, Extiende Tullidos. Reúne Sangre, Hacedor de Traición, Hacedor de Infortunio, Gavilán, Opresión, que habían formado el discurso para los Búhos.
Y no paró en esto su desgracia; que aquella noche, saliendo a rondar el mismo asistente, por haberle dado noticia que hacia los barrios de San Julián andaban ladrones, al pasar de una encrucijada vieron pasar un hombre corriendo, y dijo a este punto el asistente, asiéndome por el collar y zuzándome: ¡Al ladrón, Gavilán!