galpón

(redireccionado de galpones)

galpón

(Del náhuatl calpulli.)
1. s. m. HISTORIA Cobertizo grande que se destinaba a vivienda de los esclavos en las haciendas de América.
2. Amér. Merid., Nicar. Barracón o cobertizo que sirve de almacén.

galpón

 
m. Departamento destinado a los esclavos en las haciendas de América.

galpón

(gal'pon)
sustantivo masculino
construcción techada de gran tamaño empleada como taller, garaje o depósito En ese galpón se guardan los vehículos de la oficina de correos.
Traducciones

galpón

hangar

galpón

SM
1. (LAm) (= cobertizo) → shed, storehouse (Aut) → garage
2. (Andes) (= tejar) → tileworks, pottery
Ejemplos ?
Se edificaban más galpones para depósitos y para pesebres; se multiplicaban los potreros y las divisiones para clasificar y separar los animales.
-¡Caramba!... ¿y qué les hago? -Patrón, la comisión está en Los Galpones. ¿Por qué no lo ve al oficial? Quizá podrían hacer algo.
Se estima que son más de 10 mil consumidores nuevos que atraen a las marcas de moda y abren el juego a un nuevo circuito comercial.Parque Patricios está renovando su fisonomía, dejando atrás los antiguos y abandonados galpones, fábricas y depósitos, que son sustituidos por modernos edificios de oficinas o nuevas plantas fabriles.
La instalación del vaciadero municipal en 1915 y el fuerte desarrollo industrial que vivió la zona sur de la Capital Federal y el Conurbano bonaerense desde la década del ´30 promovió la ubicación de galpones de compra-venta de residuos, debido a que mucho del material era reutilizable (papel, cartón, metal, vidrio, trapo, etc.).
La mayor parte de esta ganadería está localizada al norte del municipio, dada las condiciones del clima y la riqueza de sus pastos. La avicultura está distribuida en casi toda la región, y se encuentran galpones con pollos de engorde y gallinas ponedoras.
Fue así como se cerró la historia de este coche que tantos recuerdos y alegrías diera a los brasileños, al punto tal de que luego de ser declarado el cierre de su producción, sus fanáticos pasaban frente a los galpones de General Motors, haciendo sonar sus bocinas en señal de protesta por la medida tomada.
Este reconstruyó la iglesia de tapias y techo de paja, y después estableció galpones y hornos para quemar teja y cal e hizo nueva reedificación ya más sólida, y dio principio a la construcción del edificio del colegio, de cal y canto, con ayuda eficaz de los vecinos.
Con esta asociación íntima del labrador y del gaucho, obra genuina de la Argentina, no tardó el modesto retazo de Pampa, propiedad de don Manuel, en volverse fuente inagotable de productos opíparos, amontonándose en los galpones las bolsas de cereales y los vellones de lana, irguiéndose por todas partes las parvas de forraje que, hasta en pleno invierno, aseguran el engorde de los animales; y cada día, llovían pesos.
Por los patios, barridos con esmero, por los galpones, edificados a todo costo, por los pesebres, poblados de animales más caros aún que finos, por el jardín y el parque, por la huerta de frutales y por el monte andaban, de un lado para otro, mensuales lentos y bien comidos, engrasando perezosamente huascas, unos; otros estaqueando, a tironcitos y a golpecitos, cueros vacunos; o llevando, con simulación de tremendos esfuerzos, una carretillada de pasto seco, o rasqueteando tan suavemente un caballo que no se sabía si era por miedo de lastimarlo o de cansarse, sin contar los que, entre las sombras del monte, echados sobre el pasto, no tenían más ocupación, para asentar el mate, que de comerse las mejores frutas, antes que, siquiera, estuviesen pintonas.
Y media hora después, don Luis Casalla llegaba a la estancia de Los Galpones, donde encontró una comisión que hacía su recorrida mensual en los establecimientos del partido.
A todos, los admitía en su estancia, a título de peones; los mantenía y hasta les pasaba algunos pesos, teniéndolos de haraganes, la mayor parte del tiempo, y ocupándolos o dejándolos ocuparse en expediciones misteriosas, que poblaban el campo de hacienda, y de cueros, los galpones.
La naturaleza no lo puede hacer todo, y no le alcanzan los galpones para tanta familia, pero cuando llega el mal tiempo, les proporciona a todos una cobija, que va aumentando de espesor, con los rigores de la estación.