gachupín

(redireccionado de gachupines)
También se encuentra en: Sinónimos.

gachupín, a

s. despectivo Nombre que se da a los españoles que se establecen en América. cachupín
Sinónimos

gachupín

, gachupina
adjetivo y sustantivo
(México) (desp.)español, cachupín.
Gachupín es denominación irónica o despectiva del español.
Traducciones

gachupín

/ina SM/F (Méx) gachuzo/a SM/F (Méx) (pey) → Spaniard
Ejemplos ?
Hace tiempo vinieron unos gachupines y dijeron que el pueblo de San Luis Temalacayuca estaba muy feo, lleno de tierra y la gente nada más se esconde, y que jamás regresarían a este pueblo, por el camino hacia la ciudad de México sufrieron un accidente y dicen que vieron al santo del pueblo; fue entonces que regresaron y hasta misa pidieron en su honor y gratitud de estar vivos.
Los platillos típicos destacan por elaborarse con ingredientes recolectados por los habitantes en sus propias tierras, entre las delicias sobresalen: los nopalitos, el huitlacoche en quesadilla, la flor de calabaza, los hongos silvestres (clavos, orejas, patas de pájaro, tecomates, gachupines tejamaniles, entre otros), habas, elotes, los sensacionales tamales que parecen tener un sabor y método de preparación diferentes, (Con omisión del mole, la barbacoa y las carnitas, que se han instituido como el platillo típico de toda celebración).
Durante la entrevista, el muchacho cuestiona al cura sobre el porqué del saqueo de la ciudad, a lo que Hidalgo les da como respuesta que todo ello es con el fin de la Independencia y el arrebatarles el gobierno a los "gachupines", a lo que la madre de este responde mientras mira con recelo a un indio insurgente: "Quitarles el gobierno a los españoles...
Pedro de la Portilla, de origen criollo y procedente de una familia de escasos recursos, empleado en la Oficina de recaudadores de impuestos de la Nueva España en la Plazuela de Santa Catarina de Ciudad de México, organizó en 1799 una reunión de 20 jóvenes, familiares y amigos, con orígenes similares, en el callejón de Gachupines Nº 7 de la misma ciudad.
Al año siguiente ocupó Monterrey y venció en Gachupines, Lomas del Coronel y Paso de las Escobas a las fuerzas federalistas comandadas por Pedro Lemus.
La reunión examinó la situación existente entre los criollos, nacidos en América y los «peninsulares», nacidos en España y denominados con el término peyorativo de «gachupines».
La palabra arraigó con especial fuerza en México y Centroamérica con esa acepción de 'español advenedizo', se usó en lemas independentistas hispanoamericanos decimonónicos «Mueran los gachupines» y Valle-Inclán volvió a llevarla a la península en Tirano Banderas.
Los vientos independentistas fueron conocidos en Sayula hasta el 22 de septiembre de 1810 por el paso de una diligencia con rumbo hacia Colima, causando gran confusión entre las familias y comerciantes españoles de esta población que al enterarse que las tropas de José Antonio Torres venían para este rumbo, organizaron el 4 de octubre una solemne misa a manera de despedida en el templo de la Tercera Orden y emprendieron la huida a diversos rumbos del país en busca de garantías. Torres llegó el día 28 con un ejército de 5,000 hombres que al grito de ¡viva la Virgen de Guadalupe y mueran los gachupines!
Se cuenta con danzas prehispánicas como los Tecuanes o la danza azteca, aquellas introducidas por evangelistas españoles como la danza de los moros y cristianos los doce pares de Francia en su versión femenina las moras, de época más reciente la danza de los vaqueritos y una de las más bellas aunque por desgracia hace poco dejo de bailarse: la contradanza, o aquellas que hace mucho desaparecieron como los santiagueros, los gachupines, de acuerdo al libro "Ferias de Morelos " del Lic.
Mientras más sangre española, mejor posición, por ello los españoles peninsulares (o gachupines) ocupaban las posiciones de privilegio.
Por una parte la de los españoles peninsulares («gachupines» o «chapetones»), entre ellos, los integrantes de la Real Audiencia, el regente Pedro Catani, el oidor decano Guillermo Aguirre y Viana, el oidor Ciriaco González Carvajal, el fiscal de la Real Hacienda, Francisco Javier de Borbón, el fiscal de lo Civil, Ambrosio de Sagarzurieta, el fiscal del Crimen Francisco Robledo y el oidor Miguel Bataller; además del provisor del Arzobispado Pedro Fonte, y el inquisidor Bernardo de Prado y Obejero.
En este contexto, en 1799 se desarrolló en Nueva España el llamado proceso del «Padre Nuestro de los Gachupines» conducido por el tribunal.