gachí


También se encuentra en: Sinónimos.

gachí

(Voz gitana.)
s. f. vulgar Mujer, muchacha lo he visto con una gachí imponente.
NOTA: En plural: gachís

gachí

 
f. vulg.Mujer.
Sinónimos

gachí

sustantivo femenino
(col.)mujer*.
El gitanismo gachí se emplea, por ejemplo, al requebrar o al referirse los hombres a las mujeres. Por ejemplo: esa gachí morena me tiene robado el corazón.
Traducciones

gachí

SF (gachís (pl)) → bird, chick (EEUU)
Ejemplos ?
porque el Carambuco andaba siempre pillándole las vueltas pa rizar la pluma delante de su gachí, a la que no dejaba ni a sol ni a sombra.
-¡Y poco clarito que me lo soltó la gachí, camará!, tan clarito y con un retintín tan esaborío que a mí se me emberrenchinó tantísimo la sangre, que se me fué una miajita la singüeso y algo apostaría yo a que le dije algo que no le debí decir, u sea, que al que yo viese esta noche arrimao a su reja, a ése lo diba yo a pegar como si fuera goma laca a los hierros de un guantazo.
-Sí, señó, toavía y lo que le quéa -repúsole el muchacho con voz sorda y vibrante. -Pos déjate ya de eso, que lo que es a esa gachí no le costeas tú el cuarto de gallina ni los bizcochos mostachones.
-Vaya si lo era, y además güeno y vivo y con parneses, con tantos parneses que cuando la Rosario le pedía algo, él le pagaba un chusco por cá beso que le daba. -Cámara, pos no serían chuscos los que ganaría la gachí a toas las horas del día.
Y la curpa me la tengo yo; yo, que no tengo na de lo que les sobra a los hombres de ácana, porque si yo lo tuviera me cosería la boca y me cosería los párpados ca vez que me trompezara a la Trini, que se ha pensao fijamente que yo soy lo mismo que una billarda, y es que sabe mu bien que yo no me aseparo de ella ni manque me lo mande un piquete, y como lo sabe mu bien y como es más malita que un cangro, pos velay, se pasa la vía dándome la mar de chingares y de celeras, y un día a mí esa gachí me busca una esaborición más grande que la Alcazaba.» -¿Qué jace usté, Joseíto, que parece que lo han puesto a usté ahí como reclamo?
Yo entonces era un chaval cuasi, un chaval más loco que una yegua y aficionáo a tó lo que más le gusta al cuerpo, y por tanto creo inútil decírles a ustedes que a los dos años de casao había hecho polvo un corralón y dos solares y un almendral en Almogía, y que mi probe gachí que estaba acostumbrá a que le llevaran cuasi la cola, tuvo que andar durante una temporá pasando más fatigas que un asmático, y fregando y barriendo y lavando y jasta quitándose el pan de la boca pa que no me lo comiera.
-¿Y qué ha con conseguío con ponerle a su gachí, sin que ésta le haiga faltao, una alcancía en la carita gitana?, ¿y qué ha conseguío con poner al Carambuco goliendo a algodones fenicáos?
tiée to un trago..., pero pase; mas pegármela con la Bigotona, con una gachí que pa vigilar el matute en la playa no tiée precio..., ¡vamos, señora, que eso está pidiendo a voces una puñalá trapera!
Pero lo malo es que tiée un metal de voz que parece que es que flée embargá una alondra en la campanilla y aluego que güele como si tuviera en ca poro una violeta, y no te digo na de cuando trinca la guitarra, porque es que cuando la trinca, me río yo del Pipi, del Tunela y hasta del hijo del de los Bollos calientes. -Camará, pos di tú que sa menester no salir de casa los días en que esa gachí luzca el garbo por el distrito.
-Sí, señor, que me lo dijo Joseíto el Cabritero, porque como yo vivo der negocio y der potaje y en Málaga no se vende una uña de tocino sin que yo medie en la cosa, poique yo, y no es alabancia, pero yo soy la mar de simpático a toítos los que allí venden la pringue pa la puchera, resurta que siempre estoy farto más que to de paletilla y ahora tengo un compromiso con Juana la Tocinera del Legío, que es una mujer a la que yo debo servir si sa menester a gatas y de coronilla, poique esa gachí fue como una hermana pa mi Rosalía.
-¿Y a su mujer por qué le ha jecho dos carrillos de uno? -Pus porque el hombre se sospechaba que a su gachí no le ponía agria la boca el que el otro le tirara los chambeles.
Las jembras toas, y entre toas y salgan las que puean, son malinas, pero que mu malinas, y pa ganarlas sa menester saber más que Merlín, y estar ya desengañaos de que son jierro con la cera, y cera con el jierro, y tú no has salío entoavía, pa con ella, de mantequilla de cacao, y lo que sa menester pa que tu Lola, que no es mala, pero que tiée por cabeza dos docenas de cascabeles, se ponga en su sitio, es que tú te estires y te metas el corazón por debajo del contrafuerte y le des a su tiempo una de cal y dos de arena, y que te múes a la calle del tira y afloja, y que tengas pa con ella unas veces jiel en el pico, y otra caramelos de los Alpes, y que cuando veas otra gachí...