fusil


También se encuentra en: Sinónimos.

fusil

(Del fr. fusil < lat. vulgar focile, pedernal.)
1. s. m. MILITAR Arma de fuego que usan los soldados de infantería, con un solo cañón, semejante a la escopeta los soldados cargaron los fusiles a la orden del sargento.
2. fusil ametrallador MILITAR Nombre que se daba a las ametralladoras ligeras, portátiles y sin soporte.
3. fusil automático MILITAR El que se dispara y recarga por sí solo con ayuda de la fuerza originada por el disparo previo.
4. fusil de chispa MILITAR El de llave con pie de gato provisto de un pedernal, que, chocando contra el rastrillo acerado, encendía el cebo.
5. fusil de pistón MILITAR El que se ceba colocando sobre su chimenea una cápsula cilíndrica que contiene el fulminante.
6. fusil de repetición MILITAR El que utiliza un cargador con varios cartuchos que se disparan sucesivamente.
7. fusil submarino o de pesca submarina DEPORTES, PESCA El que lanza arpones a gran velocidad, unidos al arma por un hilo.

fusil

 
m. mil. Arma de fuego larga y portátil constituida por culata, empuñadura, cañón largo, mecanismo de acción y disparador y, eventualmente, cargador y dispositivo de mira.

fusil

(fu'sil)
sustantivo masculino
arma de fuego de cañón largo El fusil es un arma de largo alcance.
Sinónimos

fusil

sustantivo masculino
chopo, máuser, rémington.
Entre soldados se utiliza chopo. Es frecuente designarlo con el nombre de su sistema o marca, omitiendo la palabra fusil: un máuser, un remington, etc.
Traducciones

fusil

gun, rifle

fusil

Gewehr

fusil

geweer

fusil

بندقية

fusil

karabin

fusil

步槍

fusil

puška

fusil

riffel

fusil

소총

fusil

gevär

fusil

SMrifle, gun
fusil de asaltoassault rifle

fusil

m rifle, gun
Ejemplos ?
Al día siguiente, sin embargo, recorrió la picada central por espacio de una legua, y aunque su fusil volvió profundamente dormido, Benincasa no deploró el paseo.
Sabe que su hijo es educado desde su más tierna infancia en el hábito y la precaución del peligro, puede manejar un fusil y cazar no importa qué.
Mientras, me acerqué al tarjetero, cogí la carta, la metí en mi bolsillo y la reemplacé por un facsímil (de sus caracteres externos) que había preparado cuidadosamente en casa, imitando el monograma de D, con mucha facilidad, por medio de un sello de miga de pan. El tumulto en la calle había sido ocasionado por la loca conducta de un hombre con un fusil.
— El Señor Sub Inspector Comandante de Artillería aprontará todas las municiones que pueda necesitar ésta, y las de cartuchos de fusil, carabina y pistola para conducir de repuesto a la tropa empleada, y a la de Caballería de Milicias las armas que ha de recibir en este Fuerte, como para remitir 75 carabinas, 200 espadas con cinturones y 200 pistolas al Comandante de las Conchas, con las correspondientes municiones y cartucheras, para las milicias de caballería que se reúnan en aquel puerto.
Cuando me halle sin tantas atenciones propondré a vuestra señoría los premios de los oficiales y tropa que más se han distinguido en esta acción, y tendrán su correspondiente lugar el teniente de voluntarios del Rey, don Manuel de Orna, el subteniente del mismo cuerpo don Anselmo Rial, y los abanderados del real Borbón don Ramón García Pérez, que colocó el pabellón de su cuerpo en la cima del monte, y el de voluntarios del Rey don Luis Toribio Reyes que con su fusil y a la vanguardia ocupó dicho sitio.
Mi último amo, al tropezar conmigo en la entrada del mercado, dijo, comentando irónicamente mi determinación: "No enderezarás la cola de un galgo aunque la dejes veinte años metida en un cañón de fusil".
Ya la liberación de la tiranía está resuelta, ahora empieza la segunda liberación -ese conmovedor esfuerzo de los jóvenes que están dejando el fusil a un lado para tomar el lápiz y el papel y librarla segunda guerra de liberación-: ¡la guerra contra la ignorancia!
En el Maghreb, él conspiraba contra el sultán de Fez y el mandatario de Francia. En el pozo seco de su finca de Msella del Pachá, en Fez, podían encontrarse cincuenta mil cartuchos de fusil.
Y que no me digan que se hizo más o se hizo menos, porque a “tan eximios” y “tan excelsos patriotas” de última hora, bien podía habérseles exigido que agarraran su fusil y se hubieran ido a pelear desde el principio (APLAUSOS).
Estas barbas no crecieron en un parque, estas barbas no crecieron en una playa de verano, estas barbas no crecieron paseando de turistas por el extranjero. ¡Estas barbas crecieron en las montañas más altas de Cuba, con un fusil al hombro!
Esparcidos por el terreno que enangostaba lentamente aquella marcha atroz de la multitud hacia el agua, había algunos objetos que no provocaban ninguna asociación de ideas significativas en el espíritu del jefe: en algunos lugares, una manta enrollada a lo largo, con las dos puntas atadas por una cuerda; aquí, una pesada mochila de soldado; allá, un fusil roto; en suma, esos desechos que se encuentran en la retaguardia de las tropas en retirada, jalonando la pista de los vencidos que han huido de sus perseguidores.
Al día siguiente se fue al monte, esta vez con un machete, pues había concluido por comprender que tal utensilio le sería en el monte mucho más útil que el fusil.