frufrú

frufrú

(Voz onomatopéyica.)
s. m. Denominación con que se designa el ruido que producen ciertas telas al rozarse.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

frufrú

SMrustling, rustle
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Estudiando la neología y los neologismos de la generación del 98, se ha podido constatar la renovación de elementos constitutivos del español, la función del léxico como recurso caracterizador de personajes y ambientes (guindilla, guinda, rosera), el ingenio del propio autor para fecundar el idioma (verde- reuma es creación de Valle- Inclán, psicolabis es voz barojiana) y la capacidad de éste para captar las innovaciones léxicas que surgieron en diferentes ámbitos: abracadabrante, afiche, alopatía, cabaret, croupier, charcutería, charcutero, chic, eslogan, estor, frufrú, maquillaje, mitomanía, papillote, pose, vodevil, etc.
En 1930 se editaron en la Compañía Iberoamericana de Publicaciones que tenía sede en Madrid, Barcelona y Buenos Aires, la mayor parte de los cuentos de Manuel Abril, en tres volúmenes, con el título Cuentos para niños: El primer volumen titulado Colección diablos y diabluras, incluía los cuentos: Los tres hijos del diablo, Totó, Titi, Loló, Lili, Frufrú, Pompoff y la señora Romboedro y otros cuentos para niños, Don Poldito, el atrevido, Napoleón, el chico, El niño que quiso ser gigante y La nuez de Bartolo y el constipado del diablo.
y estaba poniéndolo en su sitio. Al ver la cara pálida, asombrada de la muchacha, balbuceó algunas excusas más y se alejó, con un sonoro frufrú de sayas ricas.
Esbelta y de gracioso andar, sus caderas movíanse con armónica cadencia, y a cada paso resonaba el frufrú de la fina ropa interior.
Su casaquilla de hilo rayado con vivos rojos, el bonete de cuartel, el pañuelo de seda al cuello, la banda dorada al pecho con el canuto de la licencia, la tez descolorida, el bigotillo picudo y la media romana de corista italiano, habíanse metido en el corazón de todas las chavalas y lo hacían latir con un estrépito sólo comparable al frufrú de sus faldas de percal almidonadas en los bajos hasta ser puro cartón.
Le parecía que se comportaba de una manera monstruosa, que le robaba en cierto modo, y que casi cometía un sacrilegio. Pero un frufrú de seda sobre las losas, el borde de un sombrero, una esclavina negra...
Cerca de mí pasaba el frufrú de las polleras antiguas de mi abuela, y del traje de Inés, coqueto, ajustado, para mí siempre revelador.