frigio

frigio, a

adj./ s. HISTORIA De Frigia, antigua región de Asia Menor.

frigio, -gia

 
adj.-s. De Frigia.
etnog. Díc. del individuo perteneciente a un pueblo de tronco ario que se estableció en Frigia en el II milenio a C procedente de Tracia.
Traducciones

frigio

frigio
Ejemplos ?
Si en los valles de Ida el pastor frigio la hubiese visto, dudo que ante ella Venus, aunque venció en aquel litigio, la manzana obtuviera de más bella; ni habría luego él con desprestigio dado a su huésped tan justa querella, mas habría dicho: «Téngala el marido, que ésta y no Helena es quien me ha vencido».
ORESTES No estamos ahora en Ilios, sino en tierra argiva. EL FRIGIO En todas partes es para los sabios vivir más dulce que morir. ORESTES ¿No has llamado a Menelao para que venga en tu ayuda?
EL FRIGIO Muy justamente, aunque tuviese tres gargantas para morir. ORESTES Me halagas por miedo, pero no piensas así. EL FRIGIO ¿Por qué no?
Vino luego Valentino, el que dio por principio de todo el mar y el silencio; Menandro el Mozo de Samaria decía que él era el Salvador y que había caído del cielo, y por imitarlo decía detrás dél Montano frigio que él era el Paracleto.
APOLO. UN FRIGIO. ELECTRA No hay cosa alguna, por muy terrible de decir que sea ningún mal, ninguna calamidad enviada divinamente, cuyo peso no soporte la naturaleza del hombre.
La demora tarda de vuestra mente se aparte; juntas id, seguidme a la frigia casa de Cibebe, a los frigios bosques de la diosa, 20 donde de los címbalos suena la voz, donde los tímpanos rugen, donde el flautista frigio canta grave con su curvo cálamo, donde sus cabezas las Ménades con fuerza sacuden, de hiedra ornadas, donde los sacrificios santos con agudos alaridos hacen, donde acostumbraba a revolotear aquella de la diosa errante cohorte, 25 adonde a nosotras honra apresurarnos con agitados tripudios.” Una vez que esto a sus acompañantes Atis cantó, bastarda mujer, el tiaso de repente en sus lenguas trepidantes aúlla, el leve tímpano remuge, los cavos címbalos resuenan.
Se hallarodeada de bárbaros. PÍLADES ¿Cuáles? No temo a ningún frigio. ORESTES Han nacido para guardar espejos y perfumes. PÍLADES ¿Ha entrado, pues, de nuevo aquí en posesión de las delicias troyanas?
EL FRIGIO Escapando a la muerte, huyo de la espada de los argianos con mi calzado bárbaro, abandonando los techos de cedro de las cámaras nupciales y los triglifos dóricos, alejándome, alejándome, ¡oh tierra, tierra!
¿Volaré á las alturas del Eter blanco, ó sobre el mar que hace rodar Oceano el de cabeza de toro, que envuelve á la tierra con sus brazos? EL CORO ¿Qué ocurre, servidor de Helena, cabeza idea? EL FRIGIO ¡Ilios, Ilios! ¡Ay de mí!
EL CORO Dinos claramente qué ha sucedido en las moradas, porque no puedo comprender con exactitud nada de lo que acabas de decir. EL FRIGIO ¡Elinón, elinón!
En esos momentos no se quiere comprender que un cura defendiendo a tiros las gradas de un trono, y otro cura proclamando la libertad con un trabuco detrás de una barricada, son dos malos curas; que lo mismo se profana la corona de un augusto ministerio cubriéndola con un chacó realista que con el gorro frigio; que tan lejos están el uno como el otro de la misión sublime que les está encomendada en la Tierra; que dos curas así, ni dos mil como ellos, ni todos los curas de la cristiandad que fueran lo mismo, probarían nada contra la religión que profanaban torpemente, y, por último, que atacar a ésta para herir a los que, invocándola, la ofenden, es lo mismo que tronchar el árbol para exterminar las orugas; quemar la capa para acabar con sus polillas.
63 Sobre los altos mares llevado Atis en rápida balsa, cuando el frigio bosque con su pie...