Ejemplos ?
Entra en el foro, y a fuerza de paciencia y de trabajo llega a reunir las cien libras esterlinas para ofrecerlas a un procurador cuyo estudio frecuenta.
El presenta el pan y la sal siempre que se recibe a algún personaje... siempre está delante de todos con la bandeja o con una imagen... Frecuenta la casa del gobernador general y del metropolita...
¡Qué extrañeza de voces, que no están escritas en ninguna parte, y que forman un nuevo idioma, no conocido si no del que frecuenta las Maravillas, las Vistillas, el Avapiés y el Barquillo!
Lejos de los dioses habita un espléndido palacio con techo de enormes rocas; por todas partes se encuentra apoyado sobre plateadas columnas que llegan hasta el cielo. Raramente, la hija de Taumante, Iris rápida de pies, frecuenta este lugar volando por los anchos lomos del mar.
Nadie reconocería a la famosa Ángeles Luzán en 1875, alma de las fiestas y tormento de las modistas, en la señora de anticuado atavío que frecuenta las Pascualas tosiqueando y se tapa la boca al salir de misa, cuidando con igual solicitud el alma inmortal y el deteriorado cuerpo.
Es el único que ve el mundo y sus cosas en su verdadero punto de vista; desprecia el dinero, le juega, le pierde, le debe, pero siempre noblemente y en gran cantidad; trata, frecuenta, quiere a alguna bailarina o a alguna operista; pero amores volanderos.
Es capaz de aguardar veinte años para vengar un agravio. Frecuenta las oficinas donde sabe que tiene algún expediente que le interesa a algún crítico de los que se han burlado de su romanticismo, y emplea sus relaciones con los altos funcionarios para conseguir que el expediente no marche o marche mal.
La cual, puesto que con mentirosa boca ayudó a una parturienta, por la boca pare y nuestras casas, como también antes, frecuenta.” Dijo, y conmovida por el recuerdo de su vieja sirvienta gimió hondo.
A ti el padre mío ante todos te amó y, del mundo en su centro, abandonada careció de su soberano Delfos, mientras tal dios el Eurotas y no fortificada frecuenta a Esparta.
Hay delante de Salamina una isla estrecha, de difí­cil anclaje para las naves, y de la cual sólo Pan, amigo de las danzas, frecuenta sus orillas marinas.
Cuando el destino fatal nos arrebata a los buenos, perdonad la blasfemia, llego a creer que no existen los dioses. Vive, piadoso, morirás; frecuenta devoto los altares, la muerte implacable te arrancará del templo para hundirte en la tumba.
430 “Las fiestas de la piadosa Ceres, anuales, celebraban las madres, aquéllas, en que con nívea veste velando sus cuerpos, las primicias dan de sus cosechas, de espiga en guirnaldas, y por nueve noches la Venus y los contactos masculinos entre las cosas vedadas se numeran. En la multitud esa Cencreide, 435 del rey la esposa, se halla y los arcanos sacrificios frecuenta.