fraile

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fraile

(Del occitano fraire < lat. frater, hermano.)
1. s. m. RELIGIÓN Miembro de ciertas órdenes religiosas su tío es fraile franciscano. monje
2. INDUMENTARIA Y MODA Doblez semejante a una capucha que queda en el borde de algunas prendas.
3. CONSTRUCCIÓN Rebajo o ranura triangular que se hace en la pared de las chimeneas de campana para que el humo suba con más facilidad.
4. Pequeña montaña de forma cilíndrica y cabeza redondeada.
5. ARTES GRÁFICAS Parte del papel donde no se ha señalado el molde al hacer la impresión.
6. fraile de misa y olla RELIGIÓN El que está destinado para asistir al coro y servicio del altar, y no sigue la carrera eclesiástica.
7. aunque se lo digan o prediquen frailes descalzos loc. adv. coloquial Se usa para ponderar la obcecación de una persona, o la dificultad de ser creída una cosa no cambiará de opinión aunque se lo digan frailes descalzos.

fraile

 
m. Nombre dado a los religiosos de ciertas órdenes.
Doblez hacia fuera que se hace en el borde de un vestido talar.

fraile

('fɾajle)
sustantivo masculino
religioso católico que pertenece a una orden mendicante Un fraile franciscano visitará el convento en los próximos días.
Sinónimos

fraile

sustantivo masculino
fray, religioso, monje.
Como tratamiento antepuesto al nombre, úsase la forma apocopada fray: Fray Luis de León. En el habla corriente, fraile no se circunscribe a determinadas órdenes, sino que es sinónimo de religioso, monje.
Traducciones

fraile

калугер, монах

fraile

friar, monk

fraile

frere, moine

fraile

bruder

fraile

fra, frate

fraile

frater

fraile

frade

fraile

男修道士

fraile

Mnich

fraile

Friar

fraile

SM
1. (Rel) → friar, monk
fraile de misa y olla (anticuado) → simple-minded friar
fraile descalzobarefoot monk
fraile mendicantemendicant friar (gen Franciscan)
fraile predicadorpreaching friar, friar preacher
2. (Caribe) (= bagazo) → bagasse, residue of sugar cane
Ejemplos ?
De más es decir que mensualmenle contribuía con gruesa limosna para el culto del seráfico y que, por ende, los frailes lo trataban con mucho mimo, consideración y respeto.
Poco o nada encontró que admirar el ilustre artista en aquel pobre y desmantelado templo, y ya se marchaba renegando, como solía, del mal gusto de los frailes de Castilla la Nueva, cuando reparó en cierto cuadro medio oculto en las sombras de feísima capilla; acercóse a él, y lanzó una exclamación de asombro.
Y ello es que apenas tomaban los frailes asiento en el espacioso refectorio, cuando la olla empezaba á hacer maravillas como suyas.
A media cuadra de camino se fijó el Obispo en que las comunidades iban mezcladas, y dete- niendo la marcha envió á su secretario presbítero don Andrés Tello de Cabrera para que dijese á los superiores de las cua- tro comunidades que colocaran á sus frailes procesionater, esto es, eii orden de procesión.
A la una del día terminó la procesión, y hallábase Goye- neche en el salón de la casa, agasajando con refrescos á los de la comitiva, cuando se presentó un oficial llevando á don Ma- riano Antesana, vestido con el hábito de descalzo franciscano, pues lo habían sacado del convento de la Recoleta donde los frailes creyeron conveniente disfrazarlo, precaución que no lo salvó de un picaro denunciante.
Chuecas se propuso afrontar, en público, la taca- ñería del reverendo padre guardián, seguro, segurísimo de que las bealao contestarían como loros con el estribillo de cos- tumbre. Empezó así el corista: Los frailes en las tarimas y el guardián en los colchones...
á lo que las devotas contestaron en coro: Humilde y divino Antonio, ruega por los pecadores. Y prosiguió el travieso fraile: El guardián come gallina, los frailes comen fréjoles...
Así como una hormiga no hace verano, el que, entre cada centenar de frailes haya uno de organismo atrofiado, nada prueba en pro del celibato sa- cerdotal.
En el ejército argentino que San Martín condujo al Perú, vinieron también algunos frailes que colgaron los hábitos para vestir el uniforme militar.
Humilde y divino Antonio, ruega por los pecadores. Y tornó fray Mateo Chuecas: Todos los frailes en cueros y el guardián buenos calzones...
(Se dirige a la puerta y sale acompañado de Rosa, que ha tomado al niño de la cuna.) TODOS (Dirigiéndose a la puerta y saliendo.) (A una voz.) ¡Mueran los ricos! ¡Mueran los frailes!
Entonces la santa rogó á Dios que la perdonase si había errado, y el Señor la contestó: »— Cierto es, Teresa mía, que me i ediste lo que convenía; pero ?»los frailes no siempre quieren lo que conviene.»— Y Ja cosa, de ser verdad tiene; porque el libro del señor duque seí impri- mió en Madrid, en 1764, con permiso de la Inquisición qrte, á ser embustera la historieta, no la habría dejado correr en letra de molde.