Ejemplos ?
Finalmente, el Kanterkomijnekaas (Kanterkaas con comino) resulta igualmente fragrante, sazonado, agradable, y con un sabor medio a fuerte, dependiendo del añejamiento.
En ella se encontraban el Meneltarma, la ciudad de Armenelos y el puerto de Rómenna. El río Nunduinë («río del oeste») nacía en esta región y en su curso bañaba las aguas del lago Nísinen («agua fragrante»).
Infinito silencio se arremolinó alrededor del soñador y lo llevó sin tocar el cuerpo que se ladeaba rígido de la ventana solitaria; y por días que no se contan en los calendarios de los hombres las mareas de esferas distantes que lo llevaron suavemente para reunirse con el curso de otros ciclos que cariñosamente lo dejaron durmiendo en una orilla verde de amanecer, una orilla verde fragrante con flores de nenúfar y salpicada por camalotes rojos....
Sesteando, pues, del Betis en la ribera florida, llegué a un bosque tan süave, por la sonora armonía de las aves, tan fragrante, por los ámbares que espiran 12 las rosas, que mal pudiera distinguir veloz la vista unas flores que cantaban de unos pájaros que olían.
Manín de Chinta tardaba tres horas en llegar con las vacas a la villa; mucho era para tan poco trecho; pero tres horas habían tardado, su abuelo. Además, la carretera le dividía por el medio el suquero, fragrante y fresco pedazo de verdura, regalo del corral.
¡¿Y hazlo muerto?! ¡¿Al Galimatazo?! ¡Ven a mis brazos, mancebo sonrisor! ¡Qué fragrante día! ¡Jujurujúu! ¡Jay, jay! Carcajeó, anegado de alegría.