fomes

Traducciones

fo·mes

L. fomes, an element that can absorb and transmit infectious agents.
Ejemplos ?
Viene el otro estudiante o platicante de medicina y al ir a ordenar un medicamento a la cocina topa a la criada que se había hecho del ojo, y ella por darle gusto y apagar el fomes de la concupiscencia y titilaciones venéreas, empieza sus cernidillos y bamboleos, diviértese con el gusto y acribilla a golpes el pobre culo de escalón en escalón.
Las plenipotencias, penetradas por la esperiencia de esta verdad, que llega à ser un axioma, quieremos cortar de raiz este fomes, poniendo à las Provincias en un equilibrio, que al paso que alejase aquellos recelos, asegurase la igualdad y la prosperidad.
Molí con mis preguntas a todo Dios, incluso la historia civil y religiosa, y todas las contestaciones que obtuve fueron que, en efecto, el fomes peccati se encierra en todo cuerpo humano, sin excepción de los más santos.
Veamos, pues, con qué ejemplos al canto me afirmó la tradición popular ser cierto que todos tenemos el fomes peccati dentro del cuerpo; unos en la cabeza, otros en la boca, otros en el pecho, otros en el estómago y otros aún más abajo, como que hasta en los pies le tienen muchas personas.
Pico-largo sabía de qué pie cojean los hombres, y más cuando tienen el fomes peccati en el cuerpo tan superabundante como su majestad y su excelencia le tenían.
Ahora óigame, hermano, con mucha atención, porque el fomes peccati le saca de sus casillas y es menester que no se deje vencer por él tan fácilmente.
También el pobre narrador de historias vulgares siente bullir rebelde dentro de su cuerpo el fomes peccati que nos legaron nuestros primeros padres Adán y Eva con su pícara afición a las manzanas del vecino.
-Pues quisiera saber si tengo yo también el fomes peccati, que según decía usted ayer tarde en el púlpito, tenemos todos dentro del cuerpo.
Dificil es que los pueblos del Sur puedan uniformar sus costumbres y caracter con los del norte: el choque de las pasiones exaltadas serà el fomes dela discordia, y le seràn consiguientes movimientos intestinos, y luego una anarquia, que llorariamos sin perdon, por haber presentado la causa en vez de haber dictado el remedio.
on esta pícara afición que desde chiquitín he tenido a averiguarlo todo, menos aquello cuya averiguación es pecado, apenas llegó a mi noticia el aforismo teológico de que todos tenemos dentro del cuerpo el fomes peccati, me entró gran comezón por averiguar, no si el aforismo era cierto como regla general, pues no dudaba que lo fuese, sino si esta regla tenía su excepción como todas.
El jubón fue de tafetán en tiempo de los Reyes Católicos: éste no tenía de jubón más que el fomes peccati, con unos pedazitos de tafetán, que, visto de lexos, por descubrirse los forros blancos, parecía de chicha y navo.
Pero como en toda nación, aunque sea tan honrada y lista como aquélla, que por lo visto se parecía mucho en esto y en lo otro y en lo de más allá a nuestra España, nunca faltan un hatajo de bribones y un par de hatajos de tontos, lo que prueba que también las naciones tienen el fomes peccati en el cuerpo...