Ejemplos ?
Cada estación férrea contaba con un equipo obligatorio de funcionarios: el maquinista y un ayudante, el foguista, el jefe del tren, el manobrista, el telegrafista, el secretario, personal de carga, llegando a cerca de 16 mil funcionarios, sin sumar los puestos generados por terceros, como restaurantes y otras organizaciones de infraestructura, en trenes de larga distancia.
Unificó el hasta entonces “desorganizado” servicio de señales, aplicó nuevos métodos de navegación y maniobra en conjunto, confeccionó el manual del torpedista minero, el del alumno artillero y del foguista.
El objetivo y método del reclutamiento y del adiestramiento cambiaron y ese cambio generó fuertes resistencias en el país: mientras se seguían reclutando y formando gavieros, hasta una fecha tan tardía como 1890 los maquinistas eran civiles contratados que carecían por completo de formación militar, situación de atraso que denunciaban los jóvenes oficiales de la generación de Albarracín, egresados de la Escuela Naval fundada en 1872, como Félix Dufourq, quienes sostenían que los veleros de guerra ya no tenían ninguna utilidad práctica y por ende el rol del marinero tradicional sería inevitablemente reemplazado por " el obrero mecánico, foguista y carbonero ".
Aquí se cambió el personal de conducción, recayendo la responsabilidad de guiar a su término la formación en el maquinista Basilio de Haro y en el foguista Valentín Rodríguez, ambos de la estación Almte.
Si bien las primeras informaciones que llegaban alarmaban ya que decían que el número de víctimas era mayor a 80 personas los servicios médicos consignaron que en el accidente habían fallecido 36 personas, entre ellos el maquinista y el foguista.
Luego se construyó el correo, el telégrafo y las casas para maquinista principal, para el foguista principal, para el herrero, para el cambista y para el estopero.
El teniente Vicente Constantino, un guardián segundo, un condestable, un carpintero un marinero, un soldado, dos artilleros de preferencia y un foguista pudieron sobrevivir hasta el fin de la guerra.
En su edición del 14 de septiembre reconocía haber "sido inducidos a error al atribuir a Batalla a Battaglia, el que ha sido foguista de la Rosales...
Por su parte, La Nación insistía en justificarse por la gaffe de septiembre afirmando que si bien Batalla, ahora conocido por su nombre verdadero Francisco Bataglia (quien se había fugado de su detención), no era el foguista pero sí era marinero y seguía "¿cuál es el Bataglia verdadero, el que está preso o el que fugó?" El 7 de octubre, tras un centenar de interrogatorios y cuando el expediente del juicio tenía ya 451 fojas, Lowry solicitó la prisión de Funes que se hizo efectiva esa misma tarde, siendo alojado en la corbeta La Argentina, buque del que había sido segundo oficial en 1885.
Algunos marineros sobrevivientes volvieron al buque y trataron de asaltar la lancha de los oficiales encabezados por el foguista Pascual Bataglia quien se arrojó sobre la lancha en momentos en que era descendida y por intervención del comisario Solernó conservado a bordo.
El aprendiz González Casas, de sólo 14 años de edad, murió al golpear la frente contra el borde de la lancha mientras que el alférez Miguel Giralt, el maquinista Luis Silvany y el foguista Heggie desaparecieron.
El resto de su declaración, hasta el momento de la llegada a Buenos Aires, coincidía con las reseñas periodísticas. Finalmente, afirmaba haber permanecido detenido hasta el 5 de agosto cuando fue destinado al monitor El Plata como foguista.