foguearse

foguearse

(fo'γeaɾse)
verbo pronominal
adquirir una persona experiencia para un esfuerzo o responsabilidad determinados Le llevó varios años foguearse en su profesión.
Ejemplos ?
Después de foguearse como actor televisivo, dio el salto a la gran pantalla con un pequeño papel en la película de John Hough, Escondete y tiembla (1987).
de Submarinos Independientes para Operaciones Especiales Clandestinas del GRU (Inteligencia Militar Rusa). Originalmente todos los Delta III sirvieron en la Flota del Norte rusa, para foguearse formando una Div.
Los grandes espacios desérticos y las facilidades de la cooperación interarmas permiten un entrenamiento de calidad a las unidades allí destacadas, que pueden así foguearse en combate en zona desértica.
Tras foguearse varias campañas en el San Sebastián CF, equipo filial de la Real Sociedad, ascendió a la primera plantilla de la Real Sociedad en 1974 recién cumplidos los 20 años de edad.
Para preparar las elecciones de José López Portillo y foguearse como figura política nacional, Cardenas participó activamente en la precampaña de José López Portillo a la Presidencia.
Para foguearse frente al público obtuvo permiso de su amigo Canaro para acompañarlo desde el piano en presentaciones que hacía en el cabaret Royal Pigall y poco después empezó a trabajar como solista y también en dúo con su hermano Enrique que tocaba el armonio, con quien llegó a trabajar en Radio Sudamericana.
En el año de 1965, a la edad de quince años, comienza a foguearse como amateur en un improvisado cuadrilátero que un barbero había construido en el patio de su casa situada en Maracaibo donde rápidamente se convirtió en campeón regional.
Sus influencias musicales eran bandas de blues y soul, y cantantes como Otis Redding, Wilson Pickett y Joe Cocker. Comenzó tocando la guitarra pero decidió hacerse cantante y foguearse por los distintos bares locales.
Así fue que Meche Barba pudo foguearse en el ambiente de la carpa, y alternar con grandes figuras como Cantinflas, Manuel Medel, Joaquín Pardavé y varios más.
Tras foguearse en el cómic underground, inició en 1985 y para el Diario Vasco su serie Supermaño, que continuó a partir de 1988 en la revista "El Víbora".
Gracias a este contacto, —Gore estaba relacionado en asuntos políticos de orden estatal, nacional e internacional— Webster tuvo la oportunidad de foguearse en cuestiones de política y conocer a importantes personalidades de ese campo en Nueva Inglaterra.
Durante varios meses se le encargó copiar y copiar dibujos de autores como Dan Barry, Stan Drake, Harold Foster, Alex Raymond o Frank Robbins para madurar su estilo, hasta que empezó a foguearse en trabajos dirigidos al poco exigente mercado francés de aquel entonces, y al diario Solidaridad Nacional (1958-59), como una Vida de Carlos Gardel.