fogonero

fogonero, a

s. OFICIOS Y PROFESIONES Persona encargada de cuidar del fogón, en especial en las máquinas de vapor.

fogonero -ra

 
m. f. Obrero que cuida del fogón, sobre todo en las máquinas de vapor.

fogonero, -ra

(foγo'neɾo, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
persona cuyo oficio es alimentar la caldera de una máquina de vapor el fogonero de un tren
Traducciones

fogonero

lieu noir

fogonero

fireman, stoker

fogonero

Heizer

fogonero

SM
1. (Náut) → stoker
2. (Ferro) → fireman, stoker
3. (Andes) (chófer) → chauffeur
Ejemplos ?
Su compañero de ocasión resultó ser un varón bastante mayor que ella, pues cifraba cincuenta y tres años. Su nombre era James Thomas Sadler, y se desempeñaba de maquinista y fogonero naval.
Si no había tal necesidad, cualquier funcionario de una compañía de ferrocarril que hubiese obligado a un maquinista o fogonero a trabajar jornadas de dieciocho horas diarias debía pagar una multa de veinticinco dólares.
Pronto detuvieron al sospechoso, un marino de cincuenta y tres años que trabajaba de fogonero llamado Thomas James Sadler, pero luego de un breve juicio, fue puesto en libertad por ausencia de pruebas que lo incriminasen en el homicidio de Francés Coles.
El piloto de hielo Foker. El armero Wolsten. El fogonero Warren. Los marineros Bolton, Clifton, Gripper, Pen y Garry. El perro Duck es el personaje más original de esta novela; está mucho más presente que el capitán Hatteras.
ames Thomas Sadler, también apellidado Saddler de conformidad con algunas fuentes, fue un marino mercante inglés que oficiaba indistintamente de maquinista o de fogonero.
Cristián Hidalgo como Guardiamarina Eduardo Hyatt Marcelo Maldonado como Sargento 2° Juan de Dios Aldea Ignacio Achurra como Cirujano Francisco Guzmán Rafael Prieto como Cabo 2° Crispín Reyes Juan Pablo Maturana como Grumete Pantaleón Cortés Rodrigo Muñoz como Fogonero Pedro Estamatópoli Mascobeli Jorge Antesana como Fogonero 1 Julio Silva como Fogonero 2 Eric Kleinsteuber como Fogonero 1° Alejandro Horvath Wenceslao Vargas realmente existió, fue el último marinero en enrolarse en la frágil corbeta y el último tripulante de La Esmeralda en morir en 1958 a los 97 años, en Valparaíso.
Igualmente se especuló –más por el periodismo que por los detectives– que testigos de los crímenes habrían identificado al fogonero.
Los periodistas entrevistaron a la mujer del fogonero, a la cual Richardson describe como “una arpía que sin medir sus palabras delató al hombre”.
Lo persuadieron que por seguridad era mejor poner esa suma dentro de la caja fuerte del periódico, a lo cual el fogonero accedió.
Esos dos hombres y el fogonero, que se tostaba en el departamento de las calderas, eran los únicos que a esa hora velaban en la mina.
Un grupo de árabes se acuchilló con un grupo de judíos; el segundo maquinista de guardia tuvo que matar a balazos a un fogonero enloquecido de terror; el señor Ralp, un comerciante de la isla de Aoba, asesinó a su mujer y luego se arrojó a las aguas.
Vuelvo la cabeza adentro: en este instante mismo el resplandor del hogar abierto centellea todo alrededor del sweater del fogonero, que está inmóvil.